REVISTA
DE ADENAG
ISSN
1853-7367
Ejemplar N°2 – 2012
LA RELEVANCIA DEL SISTEMA DE
INFORMACIÓN CONTABLE PARA LA VALORACIÓN Y LA GESTIÓN DE LAS EMPRESAS
THE
RELEVANCE OF THE ACCOUNTING INFORMATION SYSTEM FOR THE VALUATION AND MANAGEMENT
OF COMPANIES
Cecilia Ficco cficco@eco.unrc.edu.ar
Gustavo
Sader gusader@hotmail.com
Universidad Nacional de Río Cuarto - Universidad
Nacional de Villa María
Artículo
científico
Introducción
La creación de valor constituye hoy el objetivo central
de la gestión de las empresas. La adopción de este objetivo como prioritario,
que ha suplantado al de maximización del beneficio, conlleva la necesidad de
implantar sistemas y procesos destinados a “medir” si ese “valor” efectivamente
se está creando y en qué medida, como forma de evaluar la gestión
organizacional.
De esta forma, la determinación del “valor” de una
organización ha pasado a ser una herramienta para la toma de decisiones que
sirve para medir, como señala Fernández (1999), el impacto de distintas
políticas de la organización en la creación, transferencia y destrucción de
valor. Constituye así en un importante instrumento de gestión (Rojo Ramírez,
2007) que permite evaluar el desempeño global de una organización por medio del
valor que la misma gestiona y crea.
Así, la determinación del valor de la organización como
magnitud en términos absolutos que aporte información con, en general, un
objetivo de origen o consecuencias patrimonialistas ha ido perdiendo
relevancia, frente a la valorización o apreciación del valor creado que puede
ser entendida como una evaluación de la estrategia organizacional (Pisón,
Fernández & Cabaleiro, 2003; Stern, Shiely & Ross, 2001; Snyder, 1998).
Ahora bien, aunque existe un importante
consenso respecto de la importancia de crear valor en las organizaciones, como
así también, en relación con la determinación del valor organizacional como
instrumento de evaluación de la organización y de sus gestores, no existe el
mismo acuerdo en lo atinente a la medición de la creación de valor y, en
definitiva, a cómo determinar el valor de la organización.
Sin embargo, existen ideas generales y convergentes
respecto de las fuentes de creación de valor. Así, hoy es ampliamente aceptado
que la actividad de “producción” no es la única actividad que genera valor,
sino que también la “organización” de las actividades productivas y la
“innovación” constituyen fuentes de valor.
Los sistemas de información, dentro de los que se
incluye el sistema de información contable de las empresas, forman parte de los
elementos que intervienen en la organización de las actividades productivas y,
por tanto, pueden considerarse como parte del diseño organizativo capaz de
crear valor.
El
sistema de información contable adquiere, entonces, relevancia no sólo para la
gestión de la empresa, sino que, además, puede tener un impacto fundamental en
el valor de la misma. Específicamente, en el caso de las empresas que se
financian a través del mercado de valores, la investigación empírica ha demostrado
que la información publicada a través de los estados contables tiene efecto en
el precio de sus acciones, es decir, en el valor de mercado de la empresa.
En este línea, el objetivo fundamental del presente
trabajo es el de mostrar la relevancia que tiene el sistema de información
contable para la gestión y la valoración de las empresas en el marco del
paradigma actualmente vigente en el campo de la contabilidad financiera,
denominado –tal como lo indica Scott (2006)- “enfoque
de la utilidad de la información financiera para la toma de decisiones” (decision usefulness approach).
De
este modo, tras esta introducción, el desarrollo del trabajo ha sido
estructurado en tres grandes partes. En la primera, se exponen las principales ideas
desarrolladas en diferentes campos disciplinares de las Ciencias Económicas que
convergen hacia la consideración de la “organización” de las actividades
productivas como una fuente más de valor. En la segunda, se presentan las principales
características del “enfoque
de la utilidad de la información financiera para la toma de decisiones” y sus
dos perspectivas: la de la información y la de la medición. Y en la tercera parte, se
realiza un análisis de dos casos, en el marco de dicho enfoque, que permiten
fundamentar la importancia del
sistema de información contable para la gestión y la valoración de las
empresas. Finalmente, se exponen las conclusiones.
Las
fuentes de valor. El sistema de información contable como elemento del diseño
organizativo capaz de crear valor
El proceso de creación de valor ha sido estudiado desde
diferentes campos disciplinares del ámbito de las Ciencias Económicas, como son
Los avances que se han ido produciendo en el estudio de
la temática en estas diferentes disciplinas permiten afirmar que existen ideas de aceptación general respecto de las
fuentes de valor. Así, hoy no sólo se asume a la producción como creadora de valor, que era la única fuente de valor
reconocida por los economistas clásicos (como Adam Smith, David Ricardo y Karl
Marx), sino que también se asocia el origen del valor con fenómenos
organizacionales y de innovación.
Esto implica que en la actualidad se ha superado la
concepción clásica de que sólo la producción crea valor, para dar lugar a
distintos enfoques en los que puede apreciarse un importante consenso respecto
de la importancia de la innovación empresarial como factor de sustentación en
el tiempo del valor, como de la relevancia que cobran las decisiones de
organización y coordinación de las actividades productivas como creadoras de
valor corriente (Celani, Chisari & García, 1995).
Particularmente, desde las
Ciencias de
Este enfoque plantea la
necesidad que tienen las empresas de orientar sus estrategias a la búsqueda de
ventajas competitivas con el objetivo de crear valor. Y para analizar las
fuentes de ventaja competitiva Porter propuso como herramienta a la cadena de valor, en tanto la ventaja
competitiva no puede ser comprendida observando a la empresa como un todo.
La cadena de
valor puede definirse, tal como lo indican Shank & Govindarajan (1995), como:
… el conjunto interrelacionado de actividades creadoras de valor, que
se extienden durante todos los procesos, que van desde la consecución de
fuentes de materias primar para los proveedores de componentes, hasta que el
producto terminado se entrega finalmente en las manos del consumidor. (p. 16)
Así, para identificar fuentes de ventaja competitiva es
necesario identificar las distintas actividades que la empresa desempeña para
diseñar, producir, comercializar, entregar y apoyar sus productos. En este
sentido, la cadena de valor de Porter identifica nueve actividades estratégicas
de la empresa a través de las que se puede crear valor.
De esta manera, en el enfoque de Porter, el logro de ventajas competitivas es lo que permite
crear valor, y la cadena de valor es la herramienta para identificar
fuentes de ventaja competitiva y, en definitiva, fuentes de generación de
valor.
Puede apreciarse, entonces, que esas actividades generadoras
de valor, al intervenir en el diseño, producción,
comercialización, entrega y apoyo de los productos, se vinculan tanto
con la producción propiamente dicha, como con la organización de las
actividades productivas y la innovación.
Otros enfoques que también se han ocupado de la
generación de valor han apoyado esta idea. Así, desde
Y los nuevos enfoques del análisis
económico moderno, reflejados principalmente a través de
Y esta consideración de las actividades de innovación
y de organización como fuentes de valor se vincula estrechamente con el reconocimiento
actual, como determinante fundamental del valor de la empresas, del Capital Intelectual entendido como la
combinación de todos los activos inmateriales -o activos ocultos- que
posibilitan el funcionamiento de la organización y le otorgan una ventaja
competitiva en el mercado (Stewart, 1994, 1996 y 1998; Edvinsson & Malone,
1996). Se encuentran, por tanto, estrechamente vinculados con la capacidad de
las empresas de generar ganancias futuras o, dicho en otras palabras, con la
creación de valor y la sostenibilidad (Edvinsson & Kivikas, 2004).
En definitiva, es posible afirmar que las fuentes de
generación de valor en las empresas van mas allá de las actividades ligadas a la producción,
como son la compra y recepción de materia prima, el propio proceso productivo,
la comercialización, la logística y el control de calidad, entre otras.
Hoy la creación de valor se encuentra estrechamente
asociada a aquellas actividades que le otorgan a la empresa una ventaja
competitiva y que constituyen un factor de sustentación en el tiempo del valor.
Y esas actividades, cada vez más, se encuentran vinculadas con los activos
inmateriales agrupados dentro de lo que se ha llamado Capital Intelectual,
siendo estos los que asumen el papel más importante en el desarrollo de la
innovación empresarial, tanto en
aspectos tecnológicos como organizativos, y de la organización
de las actividades productivas, a través de las
funciones de autoridad y de control, la coordinación de actividades, los
sistemas de información, los procedimientos administrativos, entre otras.
De esta forma, los sistemas de información, dentro
de los que se incluye el sistema de información contable de las empresas, pueden
considerarse como un elemento más del diseño organizativo capaz de crear valor.
El
enfoque de la utilidad de la información para la toma de decisiones:
perspectivas
De este modo, si el sistema de información contable
puede considerarse como un elemento de la estructura organizativa de las
empresas que puede crear valor, no sólo tendrá relevancia para la gestión de la
empresa, sino que, además, podrá tener un impacto fundamental en el valor de la
misma (Cañibano, García & Sánchez, 2000).
Específicamente, en el caso de las empresas que se
financian a través del mercado de valores, la información publicada a través de
los estados contables, como así también otra información no incluida en ellos,
puede impactar en el precio de sus acciones, es decir, en el valor de mercado
de la empresa.
En este marco, la contabilidad financiera asume un papel
fundamental en la gestión y en la valoración de las empresas, principalmente,
desde que ha cambiado su función esencial de rendición de
cuentas, que la enfocaba
en la medición del “beneficio verdadero”, para ampliar ese rol
hacia el de servir para la toma de decisiones.
Este cambio radical de enfoque de la teoría contable se
produjo en la década de los sesenta, dando lugar al “enfoque de la utilidad de la información para la toma de
decisiones” (decision usefulness approach)
(Scott, 2006). El surgimiento de este enfoque se encuentra vinculado con los grandes
avances que se produjeron en otras disciplinas, que dieron lugar a diferentes
teorías que comenzaron a aparecer en la contabilidad en la última mitad de la
década del sesenta. Particularmente, en el campo de la estadística, se
desarrolló una teoría para la toma de decisiones bajo incertidumbre y, en
economía y finanzas, se desarrolló la teoría de los mercados de valores
eficientes. Estas teorías han ido guiando a los contadores para hacerles conocer
que información es “útil”. Asimismo, el teorema de la Posibilidad de Arrow
permitió comprender que el beneficio neto “verdadero” no existía y, por tanto,
la búsqueda de los mejores principios y prácticas contables era un “sueño
imposible”.
Estas teorías permitieron generar el concepto de
“utilidad para la decisión” que posee la información financiera que apareció
por primera vez en “A Statement of Basic
Accounting Theory”, conocido como ASOBAT (American Accounting Asociation [AAA], 1966) 1966) y que continúa
sustentando los pronunciamientos de principios contables básicos actuales,
entre los que se incluyen los Marcos Conceptuales del Financial Accounting Standards Board (FASB) (1978, 1980, 2010).
De este modo, la contabilidad financiera, en lugar de insistir
sobre el concepto de “verdad” buscando la determinación de un beneficio neto
verdadero, ha dirigido sus esfuerzos a elaborar estados contables más útiles.
El problema
fundamental de la teoría contable y la disyuntiva entre pertinencia y
confiabilidad
Ahora bien, la contabilidad financiera –guiada por el
objetivo de elaborar estados contables útiles para la toma de decisiones- tiene
el desafío de sobrevivir y prosperar en un ámbito complejo caracterizado por
presiones conflictivas de diferentes grupos que tienen interés en la
información financiera (Scott, 2006).
Esos conflictos surgen porque existen asimetrías de información que ocurren
cuando alguna de las partes de una transacción empresarial tiene una ventaja
informativa sobre otra.
Estas asimetrías de información pueden ser de dos tipos:
selección adversa y riesgo moral. La selección
adversa ocurre porque algunas personas, como los administradores de la
firma u otras personas que trabajan dentro de ella, saben más acerca de las
condiciones y pronósticos actuales y futuros de la empresa que los inversores
externos. Y esta ventaja informativa puede dar lugar a manipulaciones de la
información destinada a los inversores. El riesgo
moral ocurre debido a la separación entre propiedad y control que caracteriza
a las grandes empresas que se financian a través del mercado de valores, en
donde a los accionistas les resulta imposible observar directamente el alcance
y la calidad del trabajo realizado por la alta gerencia, lo que puede originar
que ésta intente escapar de sus responsabilidades echando la culpa de cualquier
deterioro del desempeño de la empresa a factores que están más allá de su
control.
En este marco, se presenta un problema fundamental para la teoría de la contabilidad financiera:
el de conciliar los diferentes roles que puede tener la información contable en
función de los diferentes intereses que cada grupo puede tener sobre ella. Ello
se debe a que la mejor o más útil medición del beneficio neto para informar a
los inversores, esto es para controlar la selección adversa, no necesariamente
será la mejor medición para motivar el desempeño de la gerencia, es decir, para
controlar el riesgo moral.
Así, los intereses de los inversores son
mejor atendidos con una combinación útil de información pertinente (esto es, sus dividendos, sus flujos de efectivo y su
rentabilidad), que es la que permite evaluar las perspectivas económicas
futuras de la empresa, e información confiable,
es decir, información precisa e imparcial, libre de influencias o manipulaciones
de la gerencia. En este sentido, los valores razonables de los activos y
pasivos son de mayor interés para los inversionistas que su costo histórico, ya
que dichos valores proveen la mejor señal disponible del futuro rendimiento de
la empresa. Sin embargo, los intereses de la gerencia son apropiadamente
satisfechos con información rigurosa
que se encuentre altamente correlacionada con el esfuerzo realizado para el
funcionamiento de la empresa. Y en este aspecto, las ganancias y pérdidas
provenientes del ajuste de los valores del activo y pasivo derivados de la
utilización de valores razonables podrían no reflejar el desempeño de la
gerencia.
Esto da lugar a la disyuntiva
entre pertinencia y confiabilidad, en tanto la pertinencia y la
confiabilidad completas no pueden lograrse conjuntamente porque el entorno en
el que opera la contabilidad no presenta condiciones ideales, sino que se
caracteriza por mercados en los que hay asimetrías de información u otras
barreras para su operación en forma razonable y eficiente.
La contabilidad a valor presente proporciona
lo supremo en materia de información pertinente, para los usuarios de los
estados contables. Sin embargo, resulta imposible elaborar un conjunto completo
de estados contables sobre la base del valor presente con suficiente
confiabilidad. Por ello, se mantiene el uso de la contabilidad a costo
histórico que implica reasignar considerablemente la pertinencia para obtener
una razonable confiabilidad.
No obstante, los principales cuerpos
contables han asumido el desafío de elaborar estados contables más útiles
dentro del marco de la contabilidad a costo histórico, para lo que se ha
adoptado el enfoque de la utilidad de la información contable para la toma de decisiones.
El desafío de
la contabilidad a costo histórico para la elaboración de estados contables
“útiles”
La adopción del enfoque de la utilidad de la información
financiera para la toma de decisiones ha sido, entonces, una reacción de los cuerpos
contables ante la imposibilidad de preparar estados contables teóricamente
correctos. Así, la afirmación “si no podemos preparar estados contables
teóricamente correctos, al menos podemos tratar de elaborar estados contables
más útiles basados en el costo histórico” fue primero enunciada en ASOBAT (AAA,
1966) y reforzada luego por el influyente Informe Trueblood (American Institute of Certified Public
Accountants [AICPA], 1973).
Ahora bien, en la adopción de este enfoque deben
abordarse dos cuestiones principales: establecer quiénes son los usuarios de la
información contable y determinar cuáles son los problemas de decisión de esos
usuarios para poder satisfacer sus necesidades de información. Así, la
elaboración de información para necesidades específicas del usuario conducirá a
mejorar la toma de decisiones, lo que implica que la información fue elaborada
para resultar útil.
En lo que respecta a los usuarios, a
través de la evolución de la teoría contable, puede apreciarse una progresiva
ampliación del conjunto de posibles destinatarios de la información financiera,
tal como surge de las sucesivas declaraciones de la AAA.
Sin embargo, los inversores siguen siendo, tal como indica García (2010), los usuarios fundamentales, en virtud del
conflicto claro de intereses entre propietarios y gerentes.
De este modo, al reconocerse a los inversores como los
principales usuarios, la contabilidad se ha apoyado en distintas teorías,
provenientes tanto de la economía como de las finanzas, para comprender sus
problemas de decisión y poder determinar así cuál es el tipo de información que
necesitan.
En particular, la teoría
de la decisión ha permitido comprender el comportamiento promedio de los
individuos que toman decisiones racionales bajo incertidumbre y la teoría de la inversión, que constituye una
especialización de la anterior, ha aportado conocimiento acerca de la naturaleza
del riesgo en un contexto de una cartera de inversiones. La teoría de los mercados de valores eficientes,
considerando la interacción de los inversores racionales en el mercado de
valores, ha mostrado que los precios de los títulos que resultan de esta
interacción “reflejan adecuadamente” el conocimiento colectivo y la capacidad
de procesamiento de la información de los inversores.
Estas teorías comenzaron a aparecer en la teoría contable
en la última mitad de la década del 60 y permitieron delinear el concepto de “utilidad para la decisión” de la
información financiera, habiendo sido adoptadas por los principales organismos
que emiten normas contables profesionales. Particularmente, en el Marco Conceptual
de FASB pueden apreciarse estas teorías subyacentes.
La adopción de estas teorías en la configuración del
concepto de utilidad para la decisión ha dado lugar a lo que se conoce como
“perspectiva de la información” (Scott, 2006) dentro del enfoque de la utilidad
de la información para la toma de decisiones.
La perspectiva de
la información en el enfoque de la utilidad de la información para la toma de
decisiones
La perspectiva de la información es un enfoque hacia el
informe financiero que asume mercados de valores eficientes, reconociendo que
el mercado reaccionará ante información útil de cualquier fuente, incluyendo
los estados financieros.
Se basa, de este modo, en la idea de que los
inversionistas quieren hacer sus propias predicciones respecto de los
rendimientos futuros de los títulos valores (en lugar de tener contadores que
lo hagan por ellos, tal como ocurre bajo condiciones ideales) y que “devorarán”
toda la información que consideren útil en esta tarea.
Por ello, desde esta perspectiva, la
contabilidad debe concentrase en brindar información útil para este propósito,
y se considera que los estados financieros a costo histórico, complementados
con información suplementaria, constituyen una fuente de información útil para
los inversores.
Ahora bien, en esta perspectiva la “utilidad” de la información
se relaciona con el contenido informativo de los estados financieros. Es decir,
se plantea una relación entre utilidad y magnitud del cambio en el valor de la
empresa o, dicho, en otros términos, entre utilidad y magnitud del cambio del
precio de los títulos en el mercado de valores.
Y la mayor parte de los estudios empíricos desarrollados
en esta línea han mostrado una importante respuesta de los mercados de títulos
al beneficio neto informado basado en el costo histórico.
La primera evidencia sólida de esto fue la aportada por
Ball & Brown (1968), quienes encontraron una evidencia sustancial de que el
mercado responde a las noticias buenas o malas del beneficio, o dicho en otras
palabras, de que el beneficio tiene contenido informativo, si se trabaja en una
ventana estrecha consistente en el mes del anuncio del beneficio[1].
Este estudio pionero ha servido de base para la
realización de muchos otros que han documentado aspectos adicionales de la respuesta
de los mercados de títulos. Pero la mayor parte de estos estudios muestran una
importante respuesta de los mercados de títulos al beneficio neto informado
basado en el costo histórico.
Los resultados de la investigación empírica en esta área
apoyan, entonces, la teoría del mercado eficiente y las teorías de decisión
relacionadas, y así, al enfoque sobre la utilidad de la información para la
toma de decisiones, en tanto han mostrado que es la información contable la que
realmente conduce a las revisiones de creencias de los inversionistas y activa
decisiones de compra y venta que dan lugar a cambios en los precios de los
títulos valores.
Los resultados de la investigación empírica sirven,
entonces, como una guía de la utilidad que la información contable posee para
los inversionistas, para ser utilizada por los contadores, como proveedores de
información, para maximizar su posición competitiva frente a otras fuentes de
información.
La perspectiva de la información es la que han adoptado
los principales organismos emisores de normas contables y ha dominado el campo
de la teoría de la contabilidad financiera desde la publicación del artículo de
Ball & Brown en 1968 hasta los años recientes en que ha surgido una nueva
perspectiva: la de la medición.
La perspectiva de
la medición en el enfoque de la utilidad de la información para la toma de
decisiones
La teoría de los mercados de valores eficientes ofrece un
modelo de cómo opera un mercado de valores. Sin embargo, como cualquier modelo,
no captura la total complejidad de un mercado de este tipo. De hecho, en los
años recientes se ha desarrollado teoría y evidencia creciente que sugiere que
los mercados de títulos no son tan eficientes como se creyó originalmente.
También ha surgido evidencia acerca de que el beneficio
neto reportado explica solamente un pequeña parte de la variación de los
precios de los títulos en los días cercanos a los anuncios del beneficio y
luego esta porción explicada va decreciendo. El trabajo de Lev (1989) ha
mostrado que sólo del 2 % al 5 % de la variabilidad anormal de los rendimientos
de los títulos, en una ventana estrecha alrededor de la fecha de anuncio del
beneficio, puede ser atribuido a las ganancias por sí mismas.
Esto tiene implicaciones muy importantes para la contabilidad,
ya que, si los mercados de títulos no son completamente eficientes, la
confianza en los mercados eficientes para justificar estados financieros
basados en el costo histórico complementados con información suplementaria, en
lo que subyace la perspectiva de la información, se ve amenazada. Así, por
ejemplo, si los inversores de manera colectiva no son tan adeptos a procesar
información como lo asume la teoría de la eficiencia, entonces la utilidad de
la información contable podría ser aumentada a través de un mayor uso de
valores razonables en los estados financieros propiamente dichos.
Por otro lado, Lev (1989) atribuye la baja participación
en el mercado para el beneficio neto a una pobre calidad de los beneficios, lo
que conduce a pensar que la calidad de los beneficios podría ser mejorada
poniendo énfasis en la medición.
De este modo, la utilidad para la toma de decisiones de
los estados financieros puede ser mejorada incrementando la atención en la
medición, y esto ha dado lugar al surgimiento de una nueva perspectiva dentro
el enfoque de la utilidad de la información para la toma de decisiones: la
perspectiva de la medición.
Se trata de un enfoque hacia el reporte financiero que
implica un mayor uso de valores razonables en el mismo para, de esta manera,
otorgarles un rol más importante en asistir a los inversores en la predicción
del valor fundamental de la empresa, esto es, el valor que las acciones de la
empresa deberían tener si toda la información relevante fuera de dominio
público.
Un mayor uso de valores razonables implica un enfoque de
balance general en el reporte financiero, como opuesto al enfoque del estado de
resultados que subyace en la perspectiva de la información. Además, la
perspectiva de la medición implica que los contadores reconocen una obligación
creciente de asistir a los inversores en el sentido indicado y asumen la
responsabilidad de hacerlo incorporando valores razonables en los estados
financieros.
En realidad, por razones de confiabilidad, la perspectiva
de la medición nunca podría sustituir completamente a la contabilidad con base
en el costo histórico, pero sí es posible pensar que, en pos de lograr mayor
utilidad de los estados financieros, los valores razonables podrán ir en cierto
grado suplantando a los costos históricos, tal como ha sucedido con las normas
contables referidas a valores razonables que han surgido en los años recientes.
Análisis
de casos en el marco del enfoque de la utilidad de la información para la toma
de decisiones
1- El caso de Home
Depot Inc. y el CEO Robert Nardelli
·
Evolución de Home Depot durante la actuación de
Robert Nardelli como CEO
Home Depot es una empresa minorista estadounidense de artículos para el
hogar y materiales de construcción. Es una de las más importantes de este tipo
en ese país, con más de 2.000 tiendas y con presencia en diferentes países,
como México, Canadá y China. Tiene su sede, en Atlanta Store
Support Center, en el Condado de Cobb, Georgia, cerca de Atlanta.
Home Depot creció rápidamente
durante los años 80 y a comienzos de los 90, aumentando el número de tiendas a
un promedio de un 20% anual. Sin embargo, a finales de los 90, las compañías
del rubro comenzaron a declinar. Esto fue debido a las dificultades
operacionales por su tardanza en el desarrollo de sistemas que les permitieran
crecer rápidamente.
Bajo esta situación, en diciembre
de 2000, Home Depot contrató a Robert Nardelli como CEO (Chief Executive Officer), quien comenzó a desempeñarse como el
primer CEO externo de la empresa y Presidente de su Junta Directiva, en
reemplazo de sus populares
fundadores, Bernie Marcus y Arthur Blank, quienes en los siguientes años se retiraron
de la empresa.
Robert Nardelli venía de
desempeñarse como CEO de General Electric, “ampliamente considerado como el
mejor campo de entrenamiento para ejecutivos en Estados Unidos” (Groysberg, Nohria & McLean, 2006).
Nardelli fue el CEO de la tienda
Home Depot desde diciembre de 2000 hasta enero de 2007. Y durante ese período
fue responsable de implementar nuevas iniciativas que cambiaron la cultura y la
dirección estratégica de la compañía. Nardelli cambió la dinámica interna y
externa de la empresa imponiendo, a través de su estilo de liderazgo
transaccional[2],
un modelo centralizado en una organización radicalmente
descentralizada, que se caracterizaba por la independencia de sus tiendas y por
el estilo empresarial informal de Marcus y Blank (Charan, 2006; Hellriegel
& Slocum, 2009).
En lo que
respecta a la compensación de Robert Nardelli la misma constaba de una parte
fija y de otra parte variable relacionada al desempeño de la empresa. La parte
variable, en su mayoría, procedía de "opciones sobre acciones" con
las que el CEO resultaba beneficiado sólo ante un incremento en el precio de
las acciones de la firma. La parte variable comprendía también un bono anual,
en función de su desempeño personal, no menor a 3 millones de dólares[3].
En el período
que Nardelli estuvo al frente de Home Depot, la compañía reveló muy buenos resultados
en lo relativo a ventas, ganancias netas y ganancias por acción, tal como puede
apreciarse en la Tabla 1.
|
|
Año 1999 |
Año 2000 |
Año 2001 |
Año 2002 |
Año 2003 |
Año 2004 |
Año 2005 |
Año 2006 |
|
Ventas |
38,43 |
45,74 |
53,55 |
58,25 |
64,82 |
73,09 |
81,51 |
90,84 |
|
Variación anual |
|
19,02% |
17,09% |
8,77% |
11,28% |
12,77% |
11,52% |
11,44% |
|
Ganancias netas |
2,32 |
2,58 |
3,04 |
3,66 |
4,30 |
5,00 |
5,84 |
5,76 |
|
Variación anual |
|
11,25% |
17,94% |
20,37% |
17,47% |
16,19% |
16,74% |
-1,32% |
|
Ganancias por acción |
1,00 |
1,10 |
1,29 |
1,56 |
1,88 |
2,26 |
2,72 |
2,79 |
|
Variación anual |
|
10,00% |
17,27% |
20,93% |
20,51% |
20,21% |
20,35% |
2,57% |
Tabla 1: Resultados de Home Depot
Inc. desde 1999 hasta 2006 (en billones de dólares).
Fuente: The Home Depot Inc. - Informes Anuales[4]
Como puede
apreciarse, las ventas se duplicaron, los beneficios netos aumentaron un 123% y
154% los beneficios por acción. Cuando Nardelli se hizo cargo de la compañía,
las ganancias por acción habían aumentado un 10%. En los primeros cinco años de
su mandato, el crecimiento del beneficio por acción fue, en promedio, del 19,8%
anual, reduciéndose sustancialmente en el último año al 2,57%.
Sin embargo,
el precio de las acciones de la empresa disminuyó durante el período 2001-2006,
tal como lo muestran la Tabla 2 y el Gráfico 1.
|
|
Año 1999 |
Año 2000 |
Año 2001 |
Año 2002 |
Año 2003 |
Año 2004 |
Año 2005 |
Año 2006 |
|
Precio promedio anual |
44,39 |
52,21 |
45,68 |
37,61 |
30,32 |
37,18 |
40,13 |
38,24 |
|
Variación anual |
|
17,62% |
-12,50% |
-17,67% |
-19,39% |
22,65% |
7,92% |
-4,71% |
Tabla 2: Promedio de las cotizaciones al
cierre de las acciones de Home Depot Inc. desde 1999 hasta 2006 (en dólares). Fuente:
Elaboración propia en base a datos de Invertia (2012)[5]
Gráfico
2: Evolución del promedio de las cotizaciones al cierre de las acciones de Home Depot Inc. desde
1999 hasta 2006.
Como puede
apreciarse, en el período 2001-2006 en el que Robert Nardelli se desempeñó como
CEO de Home Depot, el precio de las acciones fue cayendo[6].
Y esto ocurrió en un período en el que el mercado
bursátil se encontraba en alza y en el que, tal como señala Grow (2007, Enero
15), las acciones de Lowe –uno de los principales competidores de Home Depot- tuvieron
un incremento de alrededor de un 200 %.
Precisamente,
la caída del precio de las acciones en un período en el
que el mercado se encontraba en alza fue un factor que jugó un rol esencial en
la salida de Nardelli de Home Depot.
Así, la falta de resultados en términos
de incremento del precio de las acciones fue produciendo cada vez mayor
malestar entre los inversores, cuya frustración se exacerbaba aún más ante las
exorbitantes cifras que Nardelli percibía en concepto de compensación, lo que
se ha estimado en unos u$u
250.000.000 para todo el período de su gestión, según lo
ha publicado El Universal (Home Depot defiende su estrategia, 2006, Julio 12).
De este modo, Nardelli comenzó a estar
"en la mira" de los inversores –tal como lo expresó el New York Post (2007, Enero 3)- quienes
empezaron a presionar para modificar las condiciones salariales del CEO. En
este sentido, Nardelli
aceptó reducir su último contrato anual en u$u 38.100.000 y, ante la
insatisfacción de los inversionistas, renunció luego a su bono anual de 3
millones de dólares. Sin embargo, Nardelli no fue más allá de eso. Cuando
la Junta Directiva le pidió que sus pagos en acciones estuvieran determinados
por las ganancias de los accionistas, no lo aceptó, argumentando, tal como lo
venía manifestando desde hacía varios años, que el precio de las acciones era la única medida de desempeño sobre la que él no
podía tener control (Grow, 2007, Enero 15).
En este
contexto, ante la negativa de Nardelli de vincular su ingreso con el precio de
las acciones de la empresa, después de semanas de negociaciones secretas, la
Junta Directiva hizo el sorprendente anuncio de que la compañía y Nardelli
habían llegado a una decisión conjunta: Nardelli renunciaría. Sin embargo, Nardelli negoció un paquete de
retiro exorbitante que se estima entre los u$u 133.700.050 y los u$u
210.000.000.
Es de destacar,
asimismo, que no sólo los inversionistas rechazaban la gestión de Nardelli por
la disminución del precio de las acciones de la empresa, sino que su estilo
soberbio de administración, cara a cara e impulsado por los datos (Hellriegel
& Slocum, 2009), tampoco era aceptado y generaba malestar en los empleados,
en los inversionistas, en los analistas financieros y hasta en los propios
clientes de la empresa.
Algunas consideraciones del Caso Home Depot Inc. y
el CEO Robert Nardelli en el marco del enfoque de la utilidad de la información
para la toma de decisiones
Durante la gestión de Robert
Nardelli al frente de Home Depot se fueron dando aumentos continuos a lo largo
de cada año tanto en las ventas, como en los beneficios netos y en los
beneficios por acción, respecto de los cuales nadie ha puesto en duda que han
sido favorables para la empresa. No obstante, los precios de mercado de las
acciones de la empresa no siguieron el mismo rumbo.
La única excepción se dio en
los días cercanos al anuncio de contratación de Nardelli por parte de Home
Depot, el cual “provocó una reacción positiva en el mercado accionario” (Groysberg, Nohria & McLean, 2006, p. 78) que generó un salto en el precio de las acciones,
tal como puede observarse en el Gráfico 2. Tales saltos en los precios de las
acciones, continúan los autores antes citados, “reflejan una opinión favorable
sobre la forma en que General Electric desarrolla a sus ejecutivos, una apuesta
de que esos ejecutivos repetirán el éxito de General Electric y un supuesto de
que las habilidades de un ejecutivo pueden ser transferidas rápidamente desde
un entorno a otro” (2006, p. 78).
Sin embargo, siguiendo la
evolución posterior del precio de las acciones, parecería que Nardelli no
cumplió estas expectativas.
En este
contexto, y a la luz del enfoque de la utilidad de la
información para la toma de decisiones, cabe preguntarse por qué ante estos favorables y
contundentes resultados los precios de mercado de
las acciones de Home Depot no han respondido. Específicamente, ¿porqué los
precios de las acciones no han reaccionado a las aparentemente “buenas
noticias” reportadas a través del beneficio neto informado? ¿No ha tenido, en
este caso, contenido informativo el beneficio neto? ¿No se verifican, entonces,
la teoría de la eficiencia del mercado y las teorías de decisión subyacentes? ¿Constituirá
este caso una evidencia más que pone dudas respecto de la perspectiva de la
información del enfoque de la utilidad para la toma de decisiones?
En realidad, para poder efectuar algunas consideraciones
respecto de estos interrogantes, lo primero que es necesario aclarar es que se
está analizando la evolución de los precios de las acciones de la empresa en un
período prolongado de tiempo asimilable a lo que la investigación empírica ha
definido como una “ventana ancha”. Y en una
ventana ancha, tal como se indicó más arriba, los rendimientos de los títulos
dependen de muchos otros factores relevantes, no sólo de la información
contable. Es el desempeño económico y subyacente de la empresa, del cual el mercado
puede tener información de fuentes como los medios de comunicación, anuncios de
la propia empresa, entre otros, lo que da lugar a la “asociación” entre los
beneficios netos y los rendimientos de las acciones.
En este sentido, es necesario tener en cuenta también que
en la teoría del mercado eficiente la contabilidad es observada como estando en
competencia con otras fuentes de información, tal como medios de comunicación,
análisis financieros y el mismo precio de mercado, el cual tiene contenido de
información que los inversores pueden usar como insumo de sus decisiones.
Así, seguramente los inversionistas se
han nutrido de otras fuentes de información, además del beneficio neto contable
de Home Depot, para tomar sus decisiones de compra y venta en el mercado de
valores. Y, para esta empresa, parte de la prensa financiera y de los analistas
de Wall Street realizaban importantes cuestionamientos a la estrategia
desarrollada por Nardelli, así como a su estilo de liderazgo.
En efecto, los analistas de Wall Street
criticaban la decisión de Nardelli en lo relativo a “expandirse más allá de las
ventas minoristas e incursionar en el sector de remodelación profesional, que
tiene menores márgenes” (Home Depot defiende su estrategia, 2006, Julio 12) y
que había demandado una inversión de más de 7,6 billones de dólares para
construir el Home Depot Supply para proveer servicios a ese sector.
Y Nardelli, tal como señaló Gary Balter,
analista de Credit Suisse First Boston:
"Culpaba a Wall Street de muchos de sus problemas, pero Wall Street quería
ver resultados, y los resultados no estaban” (Grow, 2007, Enero 15).
La
rápida expansión de Home Depot desarrollada por Nardelli había exigido al
máximo los flujos de caja, la rotación de inventarios y las utilidades, lo que
debilitó la posición financiera de la empresa (Charan, 2006).
También eran notables las críticas en relación con
su estilo arrogante de liderazgo, que recibía el rechazo de empleados, clientes
y accionistas. Así, tal como indicó Matthew Fassler, un analista de Goldman Sachs Group Inc.: “Los números
de Nardelli eran bastante buenos, pero en realidad la organización nunca aceptó
realmente su estilo de liderazgo” (Home Depot
defiende su estrategia, 2006, Julio 12).
Y,
más aún, para poder llevar adelante su liderazgo transaccional, tal como señalan
Hellriegel & Slocum (2009), invirtió más de 1.000 millones de dólares en
tecnología, como pasillos con cajeros individuales y sistemas de administración
de inventarios que generaban cantidades increíbles de datos que le permitían
medir todo lo que sucedía en cada tienda y en cada división para hacer que los
gerentes fueran estrictamente responsables de cumplir con sus cifras.
Además,
la aclamada independencia de cada tienda, producto de su decisión de
descentralizar la empresa, la hacía altamente inflexible e incapaz de
aprovechar las economías de escala, al tiempo que los gerentes de tienda
deslucían.
Se dieron, asimismo, otros hechos que también
perjudicaron la reputación del CEO. Así, durante el período de tiempo en el que
las acciones de Home Depot bajaban de precio, las de Lowe's Companies –uno de
sus principales competidores- se incrementaron más de un 200 %. Por otra parte, la
empresa también fue investigada por sus prácticas de
fijación de precios de opciones de acciones por parte de las autoridades
reguladoras de Estados Unidos. Y, en una auditoría interna, Home Depot
descubrió opciones sobre acciones irregulares durante casi veinte años, lo que
le obligó a anotar una provisión de US$ 200 millones por gastos no contabilizados.
Estos
hechos, junto con los cuestionamientos vinculados a la administración de
Nardelli, habían producido una “crisis de confianza
entre los inversionistas” (Home Depot defiende su estrategia, 2006, Julio 12),
cuya posición se exacerbaba aún más al ver que sus ganancias no aumentaban al tiempo
que el ejecutivo recibía cuantiosas sumas en concepto de compensación.
Evidentemente, toda esta información
pudo haber sido interpretada por los inversores en el sentido de que Home Depot
“no estaba haciendo las cosas bien” al mando del CEO Robert Nardelli, lo que no
les permitía avizorar un desempeño económico futuro favorable para la empresa y
tomar, por tanto, decisiones de compra de acciones que pudieran provocar un
incremento en el precio de las mismas.
Home Depot, bajo el período de
administración de Robert Nardelli, en el que los precios de mercado de las
acciones de la empresa no respondieron ante el crecimiento sostenido del
beneficio neto contable, puede verse como un caso en el que otras fuentes
relevantes de información, distintas a la contable, son utilizadas por los
inversores como insumos de sus decisiones.
También es posible afirmar que el caso
apoya también los resultados obtenidos por Lev (1989) en relación con que el
beneficio neto reportado explica solamente un pequeña parte de la variación de
los precios de los títulos y que la mayor parte de la variabilidad de los
rendimientos de los títulos parece deberse a otros factores distintos de los
cambios en los beneficios.
Finalmente,
resulta interesante efectuar algunas consideraciones respecto de la forma en
que Home Depot realizó el control del riesgo moral en relación con el CEO Nardelli.
En este sentido, como se indicó anteriormente,
una cuestión que verdaderamente indignaba a los accionistas de la firma, tenía
que ver con los contratos de compensación de Nardelli, en virtud de los cuales
el CEO recibió unos u$u 250.000.000 para el período de su
gestión frente a la empresa.
El
contrato de compensación de los CEOs constituye una herramienta para controlar
el problema de asimetría de información conocido como riesgo moral, ya que en
el mismo se pueden incluir los incentivos necesarios para conseguir que la alta
gerencia dirija la empresa hacia los objetivos que pretenden sus propietarios:
los accionistas. Dentro de estos objetivos, se suelen incluir el incremento de
ventas, en los beneficios y en el valor bursátil de la empresa.
El
contrato de compensación de Nardelli comprendía incentivos destinados a lograr
un incremento en el precio de las acciones, ya que Nardelli tenía opciones de
compra de acciones de la empresa que sólo le reportarían ganancias ante el
incremento del precio de la acción. Sin embargo, como señala Hamel (2008), Nardelli también
obtenía unas ganancias asombrosas aún cuando el precio de las acciones no
subía.
Pero,
además, tal como indica Murray (2006), Nardelli fue logrando cambios en sus
contratos de compensación y “cuando los retornos para los accionistas andaban
por los suelos, cambiaron su paquete de remuneración, desde una fórmula basada
en los retornos para los accionistas a una centrada en las ganancias por
acción”.
Podría
decirse, entonces, que los contratos de compensación de Nardelli no incluían
los incentivos adecuados para el control del riesgo moral, esto es, para
motivar el desempeño del CEO hacia el logro del incremento del precio de las
acciones pretendido por los inversionistas.
2- El caso Berkshire
Hathaway ante una estrategia de recompra de sus propias acciones
El Grupo Berkshire, si bien se dedicó inicialmente
a los seguros de vida y anualidades, fue extendiendo su espectro a operaciones
de leasing y, distintos tipos de seguros (casa, autos, etc.). Luego, incorporó
nuevos negocios, y se dedicó a construir viviendas, entregarlas terminadas
(Clayton Homes Inc.) y financiarlas, situación que, si bien le generó muchos
ingresos, estuvo afectada por la crisis de las hipotecas de Estados Unidos. Sus
últimas inversiones importantes fueron la compra de Global Aerospace
Underwriting Managers Limited «Gaum», y de una variedad de empresas como el
Banco Goldman Sachs, la unidad de créditos al consumidor del Citifroup, la
conocida tarjeta de créditos Mastercad y su última adquisición, la química
Lubrizol.
Lo paradigmático de la situación, es que, a criterio de los inversores,
su evolución mucho tiene que ver con su fundador y principal Director en Jefe
Warren Buffett, el tercer hombre más rico del planeta según la revista Forbes,
quien preside Berkshire Hathaway y ha convertido al grupo inversor en un
conglomerado con 70 filiales, destacándose en este último tiempo por la compra
de las empresas mencionadas. El problema radica en que Buffett piensa retirarse
de la dirección y existen dudas sobre quién lo sucederá.
Problema y Causa
Respecto de la baja en el precio de la acciones de la compañía Berkshire
durante 2011 (acumuló un descenso de 17% desde el inicio del 2011 y hasta el 23
de septiembre), según su Directivo en Jefe, tuvo como principal causa el hecho
que la empresa está subvalorada por los inversionistas, lo que eso se ve
reflejado en el ratio precio/valor contable, que se encontró “cerca de su nivel
más bajo en décadas”. A nuestro entender, en un párrafo de un artículo de la
prensa financiera (Buffett avista otro gran negocio:
comprar acciones de su empresa, 2011, Setiembre 27) se explicitan las causas
que hicieron diminuir el mencionado ratio:
Analistas y seguidores de Buffett afirman que la baja relación
precio-valor contable de Berkshire refleja los temores de los inversionistas
sobre la sucesión gerencial y el desafío que enfrenta Buffett al expandir
Berkshire en momentos en que se vuelve aún más grande y obtiene una mayor
proporción de sus ganancias de un grupo de empresas no financieras
estrechamente relacionadas al desempeño de la economía de EE. UU., que sigue
siendo débil.
Los que se pueden sintetizar en:
a)
temores de inversionistas sobre la sucesión gerencia y
b)
política de expansión que hace que la mayor proporción de ganancias no
provenga de la compañía principal.
Estrategia
Como consecuencia de ello, el Director en Jefe utilizó una estrategia de
recompra de acciones que antes criticaba al creer que los inversionistas se
empobrecían ante la misma, y en particular en ocasión de haber sido afectado
como accionista. No obstante, en esta oportunidad confiaba en la estrategia de
recompra, común en numerosas empresas, pero casi inusitadas en Berkshire, ya
que a su entender otorga a los inversionistas que conservan sus acciones, una
mayor participación en la empresa al rescatar algunas acciones del mercado.
Algo anecdótico de destacar es que esta política fue anunciada en otra
oportunidad, pero no llegó a concretarse. Esto se dio cuando el precio de la
acción de Berkshire cotizó a niveles similares a comienzos de 2000, el
Directivo en Jefe escribió en un carta anual a los accionistas que Berkshire
estaba dispuesta a comprar acciones directamente de los inversionistas de Berkshire,
pero el mero anuncio fue suficiente para impulsar el precio de la acción, y
Berkshire nunca recompró título alguno.
Reacción del Mercado
Las acciones clase A de Berkshire subieron 8% a US$108, 44 tras el
anuncio del plan de recompra, pero registraron en ese año hasta el momento de
la recompra, una caída de 10%. Las acciones llegaron a cotizarse a sólo
US$98,95 la semana anterior, una fracción por encima del último valor contable
por acción declarado por Berkshire de US$98,716 al 30 de junio de 2011.
Algunas consideraciones del Caso Berkshire y el CEO
Warren Buffett en el marco del enfoque de la utilidad de la información para la
toma de decisiones
Según las palabras del Directivo en Jefe, pareciera ser que el mercado
no operó en forma eficiente, ya que los inversores colectivos estarían fijando
un precio de la acción en el mercado inferior a la valuación real de la empresa
y por ende no incluyendo en su análisis toda la información sobre la empresa.
Si bien la estrategia utilizada dio algún resultado, la causa real para que así
se dieran las cosas se encuentra en dos problemas: uno de orden político- de
sucesión- y otro problema de desconfianza en la política de expansión y su relación
con el beneficio neto. Toda clase de información influye en la toma de
decisiones del usuario colectivo, incluso cuestiones de orden política,
directamente relacionadas con la gestión del capital intelectual. En lo que respecta
a la información sobre los estados financieros, un punto a destacar es que el
ratio valor de mercado/ valor contable es, como algunos autores plantearon, una
medida de las oportunidades de crecimiento, debido a que el mercado eficiente
reconocerá las posibilidades de crecimiento antes que se reconozcan en el
beneficio neto; por ende este ratio se podría haber mejorado con información de
tipo FOFI[7],
de carácter suplementaria donde las nuevas inversiones y su relación con los
flujos de efectivo son contempladas.
Si la información interna y en especial de
Nada descabellado, y partiendo de la opinión de la gerencia respecto de
la subvaluación del valor intrínseco de la acción, lo que indicaría la
existencia de un mercado ineficiente, sería informar sobre el valor razonable
de algunos activos, siguiendo así la perspectiva de la medición. Esto es así dado
que, si los mercados de títulos no son tan eficientes, y los inversores
promedio (usuario colectivo) no son tan adeptos a procesar toda la información,
siendo entonces posible que la utilidad de la información sea incrementada a
través del uso de valores razonables.
Desde el punto de vista contable lo planteado en este caso esto es muy
importante, ya que, en la búsqueda de información útil, se deberá dotar de
aquella que ayude a conocer los rendimientos esperados y mejore su pertinencia.
La inclusión de esta clase de información, permite a su vez a los inversores
evaluar qué parte del riesgo corresponde a la empresa y cual sistemático,
habida cuenta de las dudas de los inversores sobre las nuevas adquisiciones, y
que según los temores de los economistas siguen el ritmo de la economía de
estados unidos.
Reflexiones finales
Actualmente, la concepción clásica respecto de que sólo
la actividad de producción crea valor ha sido superada y han surgido nuevos
enfoques, en distintos campos disciplinares de las Ciencias Económicas, en los
que se verifica un importante consenso respecto de la importancia de la
innovación empresarial y de la organización de las actividades productivas como
fuentes de valor.
En este sentido, el sistema de información contable
de las empresas, al ser parte de los elementos que intervienen en la organización
de las actividades productivas, constituye un elemento de la estructura
organizativa capaz de crear valor.
De este modo, la contabilidad financiera juega un
papel muy importante no sólo en la gestión de la empresa, sino también como
determinante de su valoración, principalmente, desde que ha asumido el rol de
servir para la toma de decisiones en el marco del “enfoque de la utilidad de la
información para la toma de decisiones”.
Bajo este paradigma, el problema
fundamental de la teoría de la contabilidad financiera es el de conciliar los
diferentes roles que puede tener la información contable en función de los
diferentes intereses que cada grupo puede tener sobre ella y que surgen en
virtud de las asimetrías de información.
Esto da lugar a la disyuntiva entre
pertinencia y confiabilidad, en tanto la pertinencia y la confiabilidad
completas no pueden lograrse conjuntamente porque el entorno en el que opera la
contabilidad no presenta condiciones ideales.
La contabilidad a valor presente
proporciona lo supremo en materia de información pertinente, pero resulta
imposible elaborar un conjunto completo de estados contables sobre la base del
valor presente con suficiente confiabilidad. Por ello, se mantiene el uso de la
contabilidad a costo histórico que implica reasignar considerablemente la
pertinencia para obtener una razonable confiabilidad.
No obstante, los principales cuerpos
contables han asumido el desafío de elaborar estados contables más útiles
dentro del marco de la contabilidad a costo histórico, para lo que se ha
adoptado el enfoque de la utilidad de la información contable para la toma de
decisiones.
Dentro de este enfoque, la perspectiva
de la información, en la que se apoyan los principales organismos emisores de
normas contables, asumiendo la eficiencia de los mercados de títulos valores y
basándose en la idea de que los inversionistas quieren hacer sus propias
predicciones respecto de los rendimientos futuros de los títulos valores y que
“devorarán” toda la información que consideren útil en esta tarea, considera
que los estados financieros a costo histórico, complementados con información
suplementaria, constituyen una fuente de información útil para los inversores.
En la perspectiva de la información se plantea una
relación entre utilidad y contenido informativo de los estados financieros, es
decir, entre utilidad y la magnitud del cambio del precio de los títulos. Y la
mayor parte de los estudios empíricos desarrollados en esta línea muestran una
importante respuesta de los mercados de títulos al beneficio neto informado
basado en el costo histórico.
El caso de Home Depot, durante el
período de administración de Robert Nardelli, en el que los precios de mercado
de las acciones de la empresa no respondieron ante el crecimiento sostenido del
beneficio neto contable, puede verse, desde la perspectiva de la información,
como un caso en el que otras fuentes relevantes de información, distintas a la
contable, fueron utilizadas por los inversores como insumos de sus decisiones.
Así, la información de la prensa financiera y de los analistas de Wall Street
pudo haber sido interpretada por los inversores en el sentido de que Home Depot
“no estaba haciendo las cosas bien” al mando del CEO Robert Nardelli, lo que no
les permitía avizorar un desempeño económico futuro favorable para la empresa y
tomar, por tanto, decisiones de compra de acciones que pudieran provocar un
incremento en el precio de las mismas.
Desde
otro punto de vista, el problema planteado en Home Depot con relación al precio
de sus acciones, que derivó en la renuncia del CEO, puede verse como un
problema derivado de las asimetrías información, en tanto los contratos de
compensación de Nardelli no incluían los incentivos adecuados para el control
del riesgo moral, esto es, para motivar el desempeño del CEO hacia el logro del
incremento del precio de las acciones pretendido por los inversionistas.
En el Caso Berkshire y su CEO Warren Buffett, más allá del resultado
final de la estrategia de recompra que depende del efectivo disponible y de su rendimiento
esperado, el interés manifestado por la gerencia, en muchos artículos de la
prensa financiera, está centrado en
incrementar el valor intrínseco de la firma a través de un aumento en el precio
de sus acciones, y esto es totalmente compatible con el rol que la contabilidad
financiera debiera cumplir, en pos de atenuar los efectos de la información
asimétrica.
En los años recientes, las dudas
surgidas respecto del funcionamiento eficiente de los mercados de títulos, han
dado lugar a la perspectiva de la medición, desde la cual se considera que la
utilidad de la información contable puede ser incrementada a través de un mayor
uso de valores razonables en los estados financieros, vale decir, incrementando
la atención en la medición, asumiéndose así la obligación de asistir a los
inversores en la predicción del valor fundamental de la empresa.
Otra de las razones que permiten explicar el cambio de
énfasis desde la información a la medición tiene que ver con la evidencia
desarrollada respecto de la baja pertinencia de valor del beneficio neto
reportado basado en el costo histórico.
En este sentido, el caso presentado para Home Depot, también podría
brindar evidencia en relación con que el
beneficio neto reportado explica solamente un pequeña parte de la variación de
los precios de los títulos y que la mayor parte de la variabilidad de los
rendimientos de los títulos parece deberse a otros factores distintos de los
cambios en los beneficios. Lo mismo ocurre en el Caso Berkshire, ya que existe
otra información, no estrictamente de la contabilidad financiera, que merece
informarse de alguna manera, ya que, en la búsqueda de información útil, se
deberá dotar de aquella que ayude a conocer los rendimientos esperados y mejore
su pertinencia, lo que permite a su vez a los inversores evaluar qué parte del
riesgo corresponde a la empresa y cuál es el riesgo sistemático.
De este modo, la disyuntiva entre pertinencia y
confiabilidad plantea también la disyuntiva entre valores razonables y costos
históricos, donde un mayor uso de valores razonables en los estados financieros,
si bien favorece la pertinencia de la información contable, necesariamente va
acompañado de una disminución de la confiabilidad.
Y la manera en que se resuelvan esas disyuntivas, desde
los organismos emisores de normas contables, tendrá estrecha relación con el
impacto de la información de la contabilidad financiera en la gestión y en la
valoración de la empresa.
Por ahora, parece improbable que la perspectiva de la
medición reemplace a la contabilidad con base en el costo histórico, pero sí es
posible pensar que, en pos de lograr mayor utilidad de los estados financieros,
los valores razonables podrán ir en cierto grado suplantando a los costos
históricos.
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[1] En una
ventana ancha, en cambio, los rendimientos dependen de muchos otros factores
relevantes, como podría ser el hecho de haberse comprometido la empresa en
proyectos de investigación y desarrollo prometedores o de tener ventas y
participación en el mercado crecientes, de los cuales el mercado puede tener
información de fuentes como los medios de comunicación, anuncios de la propia empresa,
entre otros, que podría hacer que el precio de las acciones comience a subir.
Así, las empresas que estén haciendo las cosas bien tendrían mucho del efecto
en los precios de las acciones anticipados por el mercado eficiente antes que
las noticias buenas aparezcan en los estados financieros. Esto es, en una ventana
amplia, los precios anticipan a las ganancias y lo máximo que puede
argumentarse es que los beneficios netos y los rendimientos están asociados.
[2] El liderazgo
transaccional implica motivar y dirigir a los seguidores apelando, más que
nada, a su interés personal. Se trata de un modelo que establece metas de
desempeño, proporcionando una retroalimentación a sus seguidores y en el que el poder principal de los líderes proviene
de su autoridad formal dentro de la organización (Hellriegel & Slocum, 2009).
[3] Datos
obtenidos del contrato de trabajo de Robert Nardelli para el período comprendido
entre 4/12/00 y el 31/12/05. Disponible en http://contracts.corporate.findlaw.com/compensation/employment/2320.html
[5] Extraído
el 12 de Enero, 2012 de: http://www.invertia.com/mercados/bolsa/empresas/historico.asp?idtel=RV016HOMEDEP
[6] Si se calcula
la disminución del precio de las acciones de Home Depot en base al promedio de
las cotizaciones al cierre presentado en
[7]
[8]