REVISTA
DE ADENAG
ISSN
1853-7367
Ejemplar N°3 – 2013
NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EL PROCESO
DE ENSEÑANZA–APRENDIZAJE: HACIA UN
NUEVO LENGUAJE DE COMUNICACIÓN ENTRE DOCENTES Y FUTUROS PROFESIONALES
NEW TECHNOLOGIES IN THE TEACHING-LEARNING PROCESS: TOWARDS
A NEW LANGUAGE OF COMMUNICATION BETWEEN TEACHERS AND FUTURE PROFESSIONALS
José Luis Segade
Carolina Pereyra Huertas carolinapereyrahuertas@gmail.com
Universidad Nacional del
Sur
Artículo científico
Resumen
El
contexto actual marcado por la turbulencia y globalización económico social
requiere de educadores que manejen las nuevas tecnologías como recursos
didácticos indispensables en una nueva forma de comunicación, con una
generación de futuros profesionales con características propias bien
establecidas.
Sin
perjuicio de todo avance tecnológico, la formación en valores continúa presente
en este contexto de sustentabilidad económica, social y medioambiental donde se
desarrollan las organizaciones y sus administradores.
The current context marked by social economic
turbulence and globalization requires educators who handle new technologies as indispensable
teaching resources in a new form of communication, with a generation of future
professionals with well-established characteristics of their own.
Without prejudice to all technological advances,
education in values continues to be present in this context of economic, social,
and environmental sustainability where organizations and their administrators
develop.
Palabras
Clave: Tecnologías de información y comunicación. Proceso de
aprendizaje. Formadores de profesionales. Educación nivel superior.
Keywords: Information
and Communication Technologies. Learning process. Professional trainers. Higher
level education.
Contexto
y ambiente
El
contexto en que nos encontramos hoy está caracterizado por un entorno de cambio
permanente y cada vez más acelerado. La información y la comunicación como eje
de un proceso de globalización, en principio económico, pero que se ha
extendido a campos de la cultura, lo social y político, se encuentra en
constante dinamismo.
Se
desdibujan las barreras geográficas a través de estas nuevas tecnologías de
comunicación e información. Comienzan a acentuarse mecanismos de
descentralización. En definitiva, el siglo XXI se caracteriza por el avance y
expansión de la digitalización y el control de la información a nivel global.
Pero
para entender mejor en qué marco situamos nuestras acciones docentes como
formadores de profesionales en el ámbito de la educación de nivel superior,
debemos recordar más precisamente cuál era el contexto anterior.
Haciendo
referencia a Alvin Toffler (Toffler 1980), podríamos decir que nos encontramos
transitando la “tercer ola”, que estamos en la llamada “Era del
Conocimiento” pero provenimos de una segunda ola definida como la era
industrial.
La
era industrial estandarizó todo: automóviles en serie, zapatos en serie,
juguetes en serie… todo en serie. Es decir, la producción es masiva y en serie.
Masiva porque se arma una o varias máquinas para fabricar un solo tipo de
producto durante un tiempo indeterminado (por ejemplo, una máquina dedicada
exclusivamente a producir un alimento enlatado). En serie porque se divide y
subdivide cada etapa del proceso de elaboración y producción y se realiza
repetitivamente cada proceso.
Corresponde
a este período justamente un sistema de educación que permite sostener este
modo de producción. Las instituciones educativas cobran importancia y funcionan
como si fueran fábricas cuyos “inputs” eran alumnos y sus “outputs” serían
precisamente el insumo para las industrias. La mentalidad instalada en esta
época era formar profesionales que sirvan de respuesta a las necesidades de este
sistema industrial.
¿Qué
necesitaba la era industrial? Se buscaba formar empleados profesionales.
No empresarios ni directivos, sino empleados profesionales. La educación era
unidireccional y estática (ya desde los niveles primarios), los alumnos pasaban
largas horas sentados en actitud pasiva y exclusivamente receptiva. El saber
solo existía en los profesores y libros con reducida circulación. Se educaba y
preparaba profesionales para que trabajen para otros.
La
universidad no enseñaba a ser empresario, sólo formaba empleados. Eso demandaba
el sistema. Y mientras las personas se “profesionalizaban” los tiempos iban
cambiando y la era industrial, al menos tal como se la conocía, iba terminando.
El
surgimiento de instrumentos y dispositivos para generar, transmitir y difundir
masivamente la información, conforma lo que llamamos las tecnologías de la
información y proporcionan el soporte principal para la gestión del
conocimiento.
Actualmente,
nos situamos en una concurrente evolución donde conviven y se perfeccionan
permanentemente la sociedad digital, de la información, y del conocimiento.
·
Sociedad de la información:
Caracterizada por la utilización de instrumentos como redes, herramientas de
búsqueda, desarrollo de intranets, Internet y otros, que permiten un acceso
ilimitado a una gran cantidad de datos e información.
·
Sociedad del conocimiento:
Adiciona a ese acceso de grandes volúmenes de datos, la posibilidad de
administrar, manejar y relacionar la información para construir el
conocimiento.
·
Sociedad digital:
no sólo adquiere gran cantidad de información y genera conocimiento, sino que
además puede aplicarlo a entornos y situaciones reales, llegando a modificarlos
para el beneficio de la misma sociedad.
La
globalización afecta a las diferentes caras de la actividad económica mundial,
los intercambios mercantiles, las finanzas globales, la internacionalización de
la investigación y desarrollo, y las regulaciones comerciales. Transforma los
mercados de trabajo y las estructuras laborales.
Genera
nuevos modelos educativos y nuevas necesidades de formación.
En
este sentido, los procesos de enseñanza-aprendizaje están viviendo una profunda
transformación.
Los
tiempos actuales exigen que retiremos a los alumnos del modelo pasivo y los
llevemos a una forma mucho más participativa, de manera que se involucren con
su proceso de formación como profesionales del siglo XXI, comprometidos con la
realidad de su entorno social y medioambiental.
Debemos
construir escenarios en donde se pueda lograr que los alumnos piensen de forma
crítica, acompañando la metodología de enseñanza con las nuevas tecnologías
actuales que ellos sienten como propias.
Los
protagonistas de hoy
Como
mencionamos anteriormente, estamos viviendo en un contexto globalizado y de
cambio permanente. Pero estos cambios en el entorno, más allá de visualizarse
en nuevos materiales, nuevos productos e incluso nuevos usos y procesos de
producción de productos tradicionales, son cambios que transcurren en la
esencia de todo el sistema, que no es más ni menos que el ser humano. La
evolución está dada en el mismo individuo, como ser gregario que vive en
sociedad, y en sus formas de relacionarse.
Paulatinamente
se van dando cambios en las generaciones que agrupan características comunes,
enmarcadas por la manera en que obtienen, manejan y utilizan materiales y
productos, y realizan los procesos productivos.
Pero
principalmente en cómo se organizan y se relacionan entre pares, con respecto a
otras generaciones y con su medio ambiente; dentro de una brecha cronológica.
Relacionando
esto con el presente trabajo, trataremos de enunciar y describir las
principales características de quienes hoy son la razón de ser de nuestra
vocación docente. Nuestros alumnos representan una generación nacida entre los
años 1981 y 1993, actualmente denominada Generación Y.
A
continuación, se presentan algunos rasgos comunes que describen a nuestros
jóvenes alumnos en formación y próximos profesionales.
Como
describe la Lic. en Psicología Silvina Guerra (Guerra 2011), la Generación Y
está integrada por jóvenes que nacieron entre 1981 y 1993. Son hijos de “Baby
Boomers” y hermanos menores de la Generación X.
Sus papás se involucraron más en sus cuidados que los de cualquier otra
generación, crecieron conectados a Internet, teniendo acceso a la información a
través de un simple ¡clic! Es una generación:
·
Adaptable a los cambios
·
Impaciente
·
Ágil y flexible
·
Que antepone la vida personal a la profesional
·
Directa
·
Independiente
·
Ambiciosa y exigente
·
Leal a las personas más que a las
organizaciones
Es
la primera generación nacida en la era de Internet y conforma así un nuevo tipo
de sociedad en torno a ella. Es una sociedad en red e interconectada, siempre
disponible (celular, email, redes sociales, chats, etc.), sin fronteras, distancias
u horarios.
Sus
grupos familiares son amplios y dispersos. Sus abuelos viven y aún trabajan en
la mayoría de los casos. Fueron criados rodeados de tecnología. No responden a
la autoridad porque no tuvieron en general exigencias disciplinarias, y todo
debe unirse a su gusto personal y utilidad.
Estos
jóvenes quieren continuar con sus grupos de pertenencia prolongando relaciones
y etapas afectivas.
Es
una generación que tiene un sentido de la responsabilidad diferente al de las
generaciones anteriores, y confían en el conocimiento que encuentran en
Internet, a diferencia de quienes los precedieron cuya autoridad y guía de
enseñanza eran exclusivamente los padres y maestros o profesores.
En
general, se definen también por ser individualistas pese a su gran apego a lo
social-masivo. Se caracterizan por querer todo ¡ya!, lo que resulta
coherente con los video juegos, las comunicaciones e Internet en donde todo
sucede en tiempo real. Están acostumbrados a tomar decisiones y vivir en tiempo
real; en otras palabras, viven todo ¡ya! Buscan la inmediatez en los resultados,
y las soluciones rápidas a sus inquietudes. Exigen a las organizaciones y al
entorno en general, actividades y trabajos que los motiven y diviertan.
Particularmente
esta generación ha desarrollado más el lado derecho de su cerebro, aquél que se
concentra en la creatividad; a diferencia de los Baby Boomers y la Generación X que desarrollaron (…amos) el hemisferio
izquierdo, que se concentra más en la lógica.
Es
por esto, que antes la educación iba dirigida al hemisferio izquierdo, y en ese
contexto, leer resultaba estimulante. Pero actualmente, si continuamos con una
metodología de enseñanza que sólo apunta a estimular el lado izquierdo, y lo
hacemos con una Generación Y que está adiestrada con el hemisferio derecho,
sólo tendremos conflictos y dificultades de aprendizaje por parte de los
alumnos, además de problemas de llegada y comunicación por el lado de los
docentes.
La
realidad de hoy nos muestra que para formar a los jóvenes de la Generación Y es
necesario utilizar estrategias dirigidas a estimular el hemisferio derecho, la
creatividad, sin que la lectura deje de ser importante. La diferencia es que
ahora, para que utilicen el lado izquierdo, primero hay que haber motivado el
lado derecho del cerebro de nuestros alumnos, futuros administradores de
empresas y organizaciones centradas en la creatividad, flexibilidad y
adaptabilidad a los cambios.
Pedagogía
y tecnología
En
este apartado presentamos una clasificación posible de recursos y medios
tecnológicos que se pueden utilizar en un ambiente de aprendizaje, entendiendo
por recurso educativo a cualquier material que se utilice con una finalidad
didáctica o para facilitar el desarrollo de las actividades de formación. De
este modo los podemos dividir en:
· Recursos
y medios tecnológicos administrativos: todos
aquellos
que se utilizan en procesos administrativos de la
enseñanza,
como por ejemplo planillas de cálculo para el registro
de
notas, asistencia, evolución, etc.
· Recursos
y medios didácticos:
o
Pretecnológicos: Textos, papeles, cartulinas, fichas
o
Tecnológicos: aquellos que necesitan de la intervención de instrumentos y herramientas técnicas para la
transmisión de los mensajes educativos, alimentadas por algún tipo de energía.
Por ejemplo: grabador, t.v., computadora A su vez
estos últimos se clasifican en:
·
Medios audiovisuales: Proyector,
cañón, diapositivas, filminas, CDs, DVDs, videos, películas, t.v., y
pantallas en general.
·
Medios informáticos: computadoras
y programas (hardware y software), herramientas informáticas de uso general, programas
específicos como “simuladores”.
·
Tecnologías de información y
comunicación (TIC´s): Internet, correo electrónico,
foros, chats, redes sociales.
Es
importante recordar que todos estos medios por sí mismos no tienen valor, sino
que dependen de la creatividad y los conocimientos del docente que los utilice
como instrumentos. El docente, como formador de profesionales, influye tanto
con las actitudes que tenga hacia los medios como con los usos y propuestas que
haga de ellos en el aula para beneficio de los alumnos.
Las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC´s)
son un conjunto de tecnologías que permiten la adquisición, producción, almacenamiento,
tratamiento, comunicación, registro y presentación de informaciones, en forma
de voz, imágenes y datos contenidos en señales de naturaleza acústica, óptica o
electromagnética (García, 2010). Las características más importantes de las TIC´s se relacionan con sus aspectos intrínsecos de
Inmaterialidad - Instantaneidad -
Multimedial – Interactividad
Los
docentes como formadores de profesionales y las TIC´s
Luego
de haber realizado una breve descripción del contexto en que nos encontramos
actualmente, caracterizado como la “era del conocimiento”, hemos también
expuesto aspectos comunes de sus protagonistas, presentando a la Generación
Y como los actuales alumnos del proceso de formación de
profesionales.
Al
mismo tiempo hemos mencionado algunas de las herramientas e instrumentos con
que cuenta el sistema educativo a través de los aportes y avances
científico-productivos, los que le brindan al proceso de enseñanza variados recursos
y medios tecnológicos que se pueden aplicar en un ambiente de aprendizaje,
como son las TIC´s, los medios audiovisuales y
los medios informáticos.
El
impacto de la Sociedad de la Información sobre la educación y formación es
directo4. Las nuevas tecnologías y modos de relacionarse entre pares crean
nuevos lenguajes, formas de representación y organización. Las instituciones
educativas deben adaptarse a estas exigencias respondiendo con metodologías más
dinámicas, flexibles y variadas.
Las
tecnologías de la información nos brindan a los docentes alternativas
metodológicas que amplían y complementan nuestras acciones y actividades
tradicionales de enseñanza. Permiten rediseñar los procesos de formación. Le
incorporan variedad, agilidad y mayor cobertura (temporal y geográfica) a
nuestra actividad docente. Incluso, lejos de estandarizar, permite que podamos
desarrollar tareas, softwares, y portales educativos adaptados a nuestro
contexto inmediato.
Utilizar
las computadoras y demás medios tecnológicos indudablemente ayuda al desarrollo
de un aprendizaje colaborativo y constructivista, permitiéndonos un modo más
creativo, lúdico y metalingüístico que nos facilita:
·
Informar
·
Instruir
·
Motivar
·
Evaluar
·
Investigar
·
Expresar
·
Innovar
Debido
a que las personas aprenden mejor mediante la experimentación activa, la
interactividad y la discusión reflexiva. El conflicto es inevitable (Segade
2006); no sólo es algo que naturalmente sucede…es algo absolutamente necesario
si se quiere lograr eficacia en el funcionamiento de un grupo (Segade 2006).
Incluimos el conflicto como recurso constructivo.
Nuestra
función central está amoldándose a los tiempos y protagonistas, y como
formadores de profesionales debemos ser promotores del actividades de
aprendizaje, debemos generar en los alumnos la capacidad de aprender permanentemente,
potenciar sus destrezas meta-cognitivas y su actitud para enfrentar y resolver
problemas trabajando individualmente o en grupo. Es un rol más de mediador y
facilitador.
Al
incorporar las nuevas tecnologías, se favorece el aprendizaje más eficiente y
efectivo, lo que deviene en una forma de aprender más abierta, integral y
constructiva. Las nuevas tecnologías colaboran en el aspecto externo o
superficial de la enseñanza. No son un fin en sí mismo, sino medios que en este
caso particular cumplen dos funciones primordiales. En primer lugar generan la atención y motivación necesaria para
transmitir y construir el conocimiento en el ambiente educativo y de formación.
Y en segundo lugar, pasan a ser el “nuevo idioma o
lenguaje” que nos permite lograr la comunicación entre generaciones.
Los
docentes debemos hablar en un lenguaje con el que nuestros alumnos nos
comprendan, y nosotros a ellos. En consecuencia, las TIC´s
aparecen como un medio más que apropiado. De allí la importancia de manejar este
tipo de herramientas para lograr la comunicación. Se incorpora a las competencias
necesarias en la actividad docente buena predisposición y capacidad de
adaptación a:
·
el conocimiento y uso de TIC´s
·
creatividad e innovación
·
pensamiento critico
·
solución de problemas
·
comunicación y colaboración
Pero
como formadores de los profesionales que dirigirán las organizaciones de las
próximas décadas, no debemos olvidarnos del contenido.
Nuestro
mensaje podrá estar expresado a través del uso de las nuevas tecnologías, pero
la esencia y la transmisión de valores no deben perderse.
Justamente
de esta generación que estamos formando depende que se solucionen muchos de los
problemas sociales y medioambientales que nuestra generación y anteriores, con
o sin dolo, han generado.
Muhammad
Yunus (Yunus, 2010) resalta el protagonismo que tendrán los administradores y
creadores de empresas en un nuevo modelo de capitalismo que atiende las
necesidades más urgentes de la humanidad. Él habla de empresas para todos.
Debemos transmitir, por los medios oportunos, los valores de esfuerzo, solidaridad
y desarrollo del bien común, como pilares básicos de todo administrador de
empresas u organizaciones.
Las
empresas de hoy se desarrollan en un mundo globalizado con cambios acelerados,
y son gestionadas por administradores que tendrán que buscar la eficiencia
sustentable en el marco de un equilibrio entre lo económico, lo social y
medioambiental. La cuestión de la responsabilidad social en las comunidades
universitarias contribuye no solo a la formación del alumno, sino también
contribuye a la formación de sociedades más inclusivas e integradas.
Para
ello elegimos, con profunda vocación formarlos en conocimientos y valores, a
través de las nuevas tecnologías como herramientas de apoyo, en un complejo
proceso de enseñanza-aprendizaje interactivo y bidireccional. Todo esto
basándonos en: [1]
·
Partir de los conocimientos
previos de los alumnos, considerando el error como parte del aprendizaje.
·
Implicar a los alumnos en actividades
de investigación y proyectos de conocimiento.
·
Gestionar la progresión de los
aprendizajes, practicando una pedagogía de “situaciones problema”. Al ser de
carácter abierto, el docente ha de tener la capacidad de saber regular dichas
situaciones, adaptándose a las posibilidades del grupo.
·
Manejar las didácticas de las
disciplinas y las bases del desarrollo intelectual.
·
Crear las condiciones de
cooperación necesarias en las que se ponen en juego determinados valores y
actitudes como la tolerancia y el respeto.
·
Implicar a los alumnos en su aprendizaje y en
su trabajo, desarrollando su capacidad de autoevaluación, haciendo explícitos
los contratos didácticos en las clases.
·
Trabajar en grupo: adoptar el rol
de líder para dirigir e impulsar al equipo en el proceso de enseñanza.
Por
lo tanto, los profesores estamos “obligados” a conocer y utilizar el desarrollo
tecnológico, es decir realizar actividades educativas con uso de soportes
informáticos donde el alumno se convierta en protagonista. Para ello las nuevas
tecnologías resultan sumamente útiles (indispensables), sumado a que el
alumnado está muy entrenado en el uso de las mismas.
El
aula del futuro (¡¡del ahora!!) debe ser flexible, incluir tecnologías adaptables,
y brindar un espacio multidimensional donde se pueda aplicar, visualizar,
experimentar y/o simular lo que se aprende. En estos tiempos de transición, la
modernización de las instituciones y formadores se va dando gradualmente. Cada
vez más establecimientos educativos cuentan con los recursos básicos: acceso a
Internet, más una adecuada inversión en equipos y formación del profesorado.
La
calidad de la educación no pasa por la utilización o no de tecnologías. Si bien
éstas brindan una oferta de mayor variedad de recursos, el profesor sigue
siendo el elemento clave como mediador y gestor de conocimiento.
Conclusiones
La
educación ha de servir para desarrollar en los jóvenes, personal y
profesionalmente, las competencias, destrezas, conceptos, herramientas y valores,
que los habilite para:
·
Participar en una sociedad basada
en el Conocimiento y con una necesidad de sustentabilidad económica, social y medioambiental.
·
Acceder a un empleo digno y
gratificante.
·
Tener una buena calidad de vida.
Los
formadores de profesionales estamos aprendiendo el nuevo paradigma pedagógico:
ser más facilitadores que transmisores. Incorporando las nuevas tecnologías de
Información y Comunicación al servicio de la educación, eliminando las barreras
digitales y buscando métodos más participativos por parte de los alumnos para
lograr que se motiven; que vean la aplicación de lo que estudian; y que
aprendan a aprender.
Bibliografía
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Tecnología”. García-Valcárcel Muñoz-Repiso, A.
GARCÍA-VALCÁRCEL
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GUERRA, S. y otros (2011).
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KLIKSBERG, B. (2011). “Escándalos
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KLIKSBERG, B. Cátedra
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SEGADE, J. L. (2006).
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TOFFLER, A. (1980). “La
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