REVISTA DE ADENAG
ISSN 1853-7367
Ejemplar N°
6 – 2016
IMPORTANCIA Y APLICABILIDAD DE LA responsabilidad
social en pequeñas y medianas empresas de Bahía Blanca, Argentina.[1]
Relevance and applicability
RESPONSIBILITY SOCIAL IN SMALL AND MEDIUM ENTERPRISES OF BAHIA BLANCA CITY,
ARGENTINA.
Raúl
F. Ortiz rortiz@uns.edu.ar
María
Cristina Lagier cristina.lagier@uns.edu.ar
Florencia
Della Valentina florencia.dellavalentina@uns.edu.ar
Universidad
Nacional del Sur
Artículo Científico
Resumen
La RSE
inicialmente se asociaba a las grandes compañías, hoy alcanza a todo tipo de
empresas, independientemente de sus dimensiones, actividad y mercados
atendidos.
Frente a la
ausencia de investigaciones anteriores sobre la temática en el ámbito de la
ciudad de Bahía Blanca, Argentina, este trabajo se propone explorar la importancia
que el empresariado PyME local le asigna a la RSE, así como también aquello que
manifiestan aplicar y la comunicación que mantienen con sus públicos de
interés. La recolección de los datos se realizó sobre una muestra de 36 PyMES
mediante una encuesta con preguntas cerradas de variables nominales.
Los resultados dan cuenta de la importancia que se le asigna a este
tema, obteniéndose en la mayoría de las preguntas formuladas más de la mitad de
respuestas afirmativas. Sin embargo, tal porcentaje disminuye a medida que
avanzamos de la importancia a la aplicación y posteriormente desde ésta hacia
la comunicación.
Progresar hacia los requerimientos de la sociedad actual exige la
consideración de los grupos de interés, la aplicación de la corresponsabilidad,
el desarrollo de un modelo de gestión, y un tratamiento adecuado de la información
y las comunicaciones.
Abstract
CSR was initially
associated with large companies; today reaches all kinds of businesses,
regardless of size, activity and markets served.
Considering the
lack of previous research on the topic in the scope of Bahia Blanca city,
Argentina, this paper will explore the importance local small and medium
entrepreneurs assign to CSR, as well as what they manifest to apply and the
communication with their stakeholders. Data collection was conducted on a
sample of 36 SMEs through a survey with closed questions of nominal variables.
The results show
the importance entrepreneurship assigned to CSR, obtaining over half of
affirmative answers in most of the questions raised. However, that percentage
decreases as we move from importance to application, and then from this to
communication.
Moving towards
society’s requirements now demands stakeholder’s consideration, application of
joint responsibility, development of a management model, and an adequate treatment
of information and communications.
Palabras clave: Responsabilidad Social Empresaria, Pequeñas
y medianas empresas de Bahía Blanca.
Keywords: Corporate Social Responsibility, Small and Medium Enterprises.
Clasificación JEL: M140
Introducción
La
Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es tema de permanente actualidad en el
ámbito académico y de los negocios, también en la órbita de los gobiernos y de
la sociedad civil. Si bien resulta difícil determinar su origen, podemos decir
que recién en las últimas décadas del siglo pasado adquirió relevancia en todo
el mundo. A comienzos del siglo actual irrumpió en nuestro país (Gorrochategui,
2015).
Se trata de un
tema en desarrollo, que evoluciona en forma permanente, que tiene diferentes
matices y enfoques, espacial y temporalmente.
En sus inicios
se la asociaba a las grandes empresas. Durante los años en que la globalización
se extendió por el mundo, eran los grupos económicos multinacionales el foco de
atención en este sentido. Sin embargo, como lo expresa en sus documentos el Fondo
Fiduciario España, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo &
Universidad de Buenos Aires (2009, p.5), “las ideas predominantes sobre el rol
de la empresa en la sociedad han cambiado aceleradamente en los últimos años”.
En la actualidad la RSE comprende a todo tipo de empresas, independientemente
de sus dimensiones, de su sector de actividad, de su tamaño o de los mercados
que atienda, por citar algunas formas de categorizarlas. Más aún, se habla de
responsabilidad social en general porque todo tipo de organización, con o sin
fines de lucro, está alcanzada por ella y no sólo las que se dedican a los
negocios.
Tratándose de
un tema relativamente reciente y con ausencia de trabajos empíricos sobre la realidad
y la práctica de la RSE en Bahía Blanca, se dificulta avanzar en su incorporación
generalizada al sector empresario si previamente no se cuenta con información
fidedigna sobre su estado de situación actual.
El objetivo de este trabajo consiste en
explorar la importancia que le asigna el empresariado a la RSE en sus
respectivos negocios, como así también lo que manifiestan aplicar y difundir de
sus acciones, resultados e impactos conseguidos entre sus públicos de interés. Dado
que en la ciudad prácticamente en su totalidad las empresas son pequeñas y
medianas (pymes), nuestro esfuerzo está direccionado hacia ellas.
El documento
comprende los aspectos metodológicos y luego el desarrollo teórico y resultados
obtenidos acerca del alcance e importancia que se declara asignar a este tema, las
modalidades de implantación de la RSE en las pymes locales y la comunicación con
las partes interesadas. Para finalizar, presentamos las conclusiones y
enseñanzas que surgen de esta investigación.
Aspectos metodológicos
Esta
investigación se llevó a cabo en la ciudad de Bahía Blanca emplazada al suroeste
de la provincia de Buenos Aires, Argentina y caracterizada por ser una zona
agropecuaria, industrial (petroquímica) con un fuerte sesgo comercial y
portuario.
Se utilizó un enfoque cuantitativo
para explorar un conocimiento inédito en el ámbito local respecto del objeto de
estudio, a partir de la recolección de datos por medio de encuesta durante el
año 2014. El diseño del instrumento comprendió un conjunto de preguntas cerradas
no dicotómicas de variables nominales creadas para obtener información acerca de la importancia asignada por
el empresariado a la RSE, como también lo que manifiestan aplicar y difundir de
sus acciones, resultados e impactos conseguidos entre sus partes interesadas.
Tales preguntas
surgen del análisis de documentos, sobre los temas de agenda regional, así como
su aplicación a la gestión del negocio, la consideración y diálogo con los
grupos de interés. (Stakeholder Research Associates, AccountAbility y United
Nations Environment Programme, 2006; Guedez, 2008, 2009; Fondo Fiduciario
España, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de
Buenos Aires, 2009; Kliskberg, 2010, 2013; Volpentesta, 2011; Gilli, 2011; Guía
del Global Reporting Initiative, 2011; Banco Interamericano de Desarrollo,
Asociación Mutual Israelita Argentina & Fondo Multilateral de Inversión,
2012; Vázquez Oteo, 2013; Fleitas, 2014; Gorrochategui, 2015).
Como unidades de análisis fueron
identificadas aquellas empresas PyMES que residen y son gestionadas desde Bahía
Blanca (446 empresas). La
composición de esta alcanza a empresas transformadoras de materias primas,
fraccionamiento, ensamble, envasado, comercialización y prestación de
servicios, que desarrollan sus actividades en el ámbito de las agroindustrias,
maquinaria y equipos de alta y baja precisión, construcción y productos de
polietileno. La selección fue realizada sobre las características de cada
actividad con énfasis en su integración local y regional.
De la población
bajo análisis, y tratándose de un conocimiento inédito, los datos estadísticos que se
utilizaron para el análisis exploratorio – descriptivo corresponden a 36
empresas elegidas aleatoriamente, sujetas a 32 preguntas. No es objeto de esta
investigación realizar un análisis estadístico inferencial, es decir, concluir
sobre las 446 empresas utilizando la información de la muestra.
Marco teórico
La RSE, alcance e
importancia del término
No resulta
fácil determinar el origen de la RSE. “Los antecedentes están vinculados a la
consecución de una licencia social por parte de la empresa más allá de la
otorgada por los Gobiernos para operar” (Vázquez Oteo, 2013, p. 1), o sea, contar
con la “aceptación” o el “beneplácito” de la sociedad dentro de la cual llevará
a cabo sus actividades.
Como se
mencionó en el resumen, desde mediados del siglo pasado hasta la actualidad, el
poder adquirido por la empresa, fundamentalmente provocado por el proceso de
mundialización, la ha convertido en un actor fundamental de las relaciones
sociales y políticas, tanto a nivel nacional como internacional. De hecho, muchas
empresas o corporaciones multinacionales tienen mayores presupuestos, y
consecuentemente mayor poder, que un alto porcentaje de países de todo el mundo.
(Vázquez Oteo, et al. 2013)
La Guía del
Global Reporting Initiative (2011) expresa que la globalización de la economía
genera nuevas oportunidades que contribuyen a la prosperidad y calidad de vida
de los pueblos aunque estas oportunidades no siempre están a disposición de una
población en aumento y van acompañadas de nuevos riesgos relativos a la
estabilidad ambiental.
En ese escenario la RSE adquiere una importancia fundamental y se convierte
en un elemento de diferenciación y generador de ventajas para aquellos que la
incorporen a la dinámica empresarial. (Guedez, 2008)
Así, se han
sucedido diferentes etapas evolutivas en el rol que, conforme la sociedad, debe
cumplir la empresa. En la década de 1960 se aceptaba a la “empresa narcisista”
cuya única responsabilidad era generar beneficios a sus propietarios. La
realidad superó rápidamente a ese modelo. Luego surgió la etapa de la “empresa
filantrópica” y con ella se multiplicaron las contribuciones a causas
específicas tales como cultura, educación, deportes y obras caritativas, por
citar algunas. (Kliksberg, 2013)
Ese patrón
resultó insuficiente de frente al inicio de la nueva centuria. En la actualidad
se requiere un nuevo modelo de empresa que se comprometa con el desarrollo de
sus integrantes y de la sociedad dentro de la cual lleva a cabo sus
actividades, que exteriorice fuertes convicciones éticas y que esté dispuesta a
mantener y mejorar el medioambiente para no perjudicar el goce de las
generaciones futuras. Se habla, entonces, de una “empresa con orientación a la
RSE”. (Kliksberg, et. al, 2010)
En palabras de
Guédez (2009), la RSE “es la incorporación voluntaria de las dimensiones
humanas, económicas, sociales y ambientales a la gestión del negocio, con base
en la construcción de relaciones con los grupos de interés internos y
externos”. Ello exige el desarrollo de un sistema integrado de gestión para
identificar y atender las necesidades, expectativas y potencialidades de tales
involucrados y conseguir, así, la sustentabilidad del negocio y de la sociedad.
También Bruni
y Calvo (2009) hablan de tres tipos de empresas en relación con la adopción de prácticas
de RSE, a saber: a) las que están obligadas por presión civil y/o política, o
por simple cálculo económico en términos de ganancias; b) las que lo usan como medio
de marketing y de comunicación; y c) las que son socialmente responsables por
motivaciones intrínsecas o por vocación de sus propietarios o de quienes toman
las decisiones importantes. Aunque los autores eran escépticos sobre los dos
primeros tipos, han cambiado de idea y conforme expresan “una economía de
mercado es civil cuando en ella están presentes las tres formas de
responsabilidad de empresa.”
Además, si
las acciones que impulsan las empresas están motivadas por “principios sólidos,
el riesgo de discontinuidad de los programas vinculados con lo ambiental, de
trabajo y comunitario pasa a no existir, pues estos valores están incluidos en
la cultura de la empresa. Este eje axiológico orienta las decisiones y
acciones empresariales”. (Centro Ecuatoriano para la Responsabilidad Social,
2012, p.16)
Carroll (1999)
habla de cuatro dimensiones diferentes en cuanto a la práctica de la RSE, a
saber: a) la que apunta al cumplimiento de las leyes; b) la filantropía y el
voluntariado; c) la que busca la innovación en productos y nuevos modelos de
gestión orientados a la sustentabilidad de la empresa; y d) la que busca la
gestión de los grupos de interés para unificar esfuerzos y conciliar intereses
en la búsqueda del desarrollo sostenible. Se trata de cuatro estadios o niveles
de evolución, sin embargo, todas son formas de ejercer la RSE.
Y son precisamente
éstos, los grupos de interés o stakeholders, los que marcan la
diferencia en cuanto a la forma de gestionar la RSE. En los dos primeros
modelos (narcisista y filantrópico) se podía actuar responsablemente sin
establecer vínculos con estos grupos. En el modelo de empresa orientada a la
RSE es imposible prescindir de ellos. Más aún, en un mundo interdependiente
como el actual, son los grupos de interés quienes exigen transparentar la
gestión empresarial a través de balances y/o reportes socio-ambientales como
condición necesaria para conocer su contribución al desarrollo sostenible y
otorgar, así, esa “licencia social” (Vázquez Oteo, 2013, et al., p. 1) a la que
nos referíamos al comienzo de este capítulo.
En la misma
dirección, Fleitas (2014) y refiriéndose a la percepción de líderes de opinión
sobre el estado de la RSE en Argentina, expresa que, si bien se observa un
avance en la última década, éste no ha adquirido la relevancia suficiente para
integrar la agenda de quienes toman las decisiones estratégicas
empresariales.
Además,
Se revela el
predominio del ‘paradigma comunicacional’ de la RSE por encima del ‘paradigma
de gestión’. La gran mayoría cree que se comunicó más de lo que se hizo; que
los reportes de sustentabilidad no reflejan con exactitud la gestión de las
empresas y que la reputación es la principal y casi excluyente motivador (Fleitas,
2014).
En función a
lo expuesto hasta aquí es dable recordar la enunciación sobre responsabilidad
social que realiza la norma ISO 26000:2010, representativa del pensamiento
actual y colectivo sobre el tema que nos ocupa:
Responsabilidad
de una Organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan
en la sociedad y en el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y
transparente que: contribuya al desarrollo sostenible, incluyendo la salud y el
bienestar de la sociedad; tome en consideración las expectativas de sus partes
interesadas; cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la
normativa internacional de comportamiento y, esté integrada en toda la
Organización y se lleve a la práctica en sus relaciones (Norma ISO 26000, 2010,
p.4, pto. 2.18).
Implantación
de la RSE
Se ha afirmado
que la RSE es un concepto que evoluciona permanentemente y que, a su vez, suelen
observarse distingos entre los temas a los cuales se les presta atención en las
diferentes geografías. Por ese motivo, en este capítulo se hará referencia a
aquellos contenidos que, en Argentina y en la región de la que forma parte,
suelen incluirse dentro del concepto de RSE. Luego, y con vistas a su
implantación, se efectuará un repaso de las modalidades y los instrumentos que
la doctrina pone a disposición del empresariado a los fines de facilitar ese propósito.
Kliksberg
(2013) efectúa una enumeración, para los países que integran la realidad
latinoamericana, de las cuestiones a las cuales los ciudadanos hacen referencia
cuando solicitan a la empresa la aplicación de la RSE. Se habla, así, de
“agenda de RSE”. Entre los temas que la conforman se menciona a las políticas
de personal que favorezcan el desarrollo de sus integrantes, transparencia,
comportamiento ético y buen gobierno corporativo, respeto y juego limpio con
los consumidores, políticas de protección del medio ambiente, y consideración
de los temas que contribuyen al bien común.
La primera de
las responsabilidades sociales es con su personal, como se suele decir, con su
activo más valioso. Es hacia el interior de la organización. Es necesario estar
bien hacia adentro para proyectarse hacia el exterior, hacia el mercado y hacia
la comunidad. Y ello será así en la medida en que la empresa, además de cumplir
con lo que demanda la ley en este sentido, se preocupe por establecer políticas
de personal que contribuyan al desarrollo de sus integrantes, que respeten los
derechos humanos, que armonicen la vida laboral y personal, que posibiliten
oportunidades de progreso, que eliminen todo tipo de discriminaciones y que
favorezcan la inclusión social, en particular la de personas con algún tipo de
discapacidad. (Kliskberg, 2013)
Transparencia,
comportamiento ético y buen gobierno corporativo constituyen tres temas de
importancia capital, interrelacionados entre sí y de permanente actualidad
(Vázquez Oteo, et al. 2013). Precisamente la crisis financiera internacional
que tuvo lugar en los últimos años de la década pasada y cuyo epicentro fue
Estados Unidos es un claro ejemplo de cómo pueden relacionarse estos atributos:
falta ética de los altos directivos de importantes grupos financieros, ausencia
de controles por parte de organismos gubernamentales originada en políticas de
desregulación estatal, sesgo de las agencias calificadoras de riesgo, avance de
la corrupción, débil participación de los accionistas minoritarios en las
decisiones corporativas, entre otros (Fondo Fiduciario España, Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos Aires, et. al
2009)
Sus
consecuencias se hicieron presentes en ese país, aunque luego se extendieron
con diferente intensidad por el resto del mundo, particularmente por algunos
países de la Unión Europea, muchos de los cuales aún están sufriendo sus
secuelas. La reducción de la actividad económica y sus efectos sobre los niveles
de empleo, la pobreza y la conflictividad social no reconocían antecedentes en
los países occidentales desde la crisis de 1930 (Fondo Fiduciario España,
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos
Aires, et. al 2009)
De allí los reclamos
de la sociedad civil por mejores gobiernos corporativos, directivos
competentes, participación de los accionistas de menor cuantía en la toma de
decisiones, transparencia de información, control de las remuneraciones de los
altos directivos, desarrollo y aplicación de códigos de conducta, adecuadas
regulaciones y funcionarios públicos probos (Kliksberg, 2009).
También los
consumidores hacen valer sus derechos ciudadanos, básicamente a través de
organizaciones que los representan. Demandan productos de calidad, precios
razonables, oferta amplia, continuidad en el abastecimiento, salubridad y un
canal de comunicación con las empresas proveedoras. En muchos países estos
derechos están consagrados en sus constituciones; también suelen existir
empresas que tienen sus propios círculos de consumidores que utilizan con el
doble propósito de facilitar el diálogo con ellos, así como contribuir a su
educación como tales. (Toscana, Litterio y Ortiz, 2006).
La empresa es
uno de los grandes actores sociales, junto al Estado y a la sociedad civil. El
concepto de corresponsabilidad exige la participación compartida entre ellos
conducente a la solución de los problemas que aquejan a la sociedad. No existe
la posibilidad de incorporar otro actor y ninguno de ellos en forma individual
puede dar solución a la totalidad de cuestiones que se presenten. Solo su
accionar conjunto contribuirá al desarrollo. (Fondo Fiduciario España, Programa
de Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos Aires, et al.
2009)
En ese sentido
es dable esperar su participación y contribución a la solución de cuestiones
esenciales para el interés colectivo tales como las vinculadas con la
educación, la salud, la inclusión, la lucha contra la discriminación, la
contaminación ambiental, la inseguridad y otros de similar importancia y
envergadura.
Para terminar
esta enunciación, y no menos importante que las anteriores, queremos hacer una
breve referencia al medioambiente. El cambio climático, más allá de las
controversias que genera conforme las diferentes posiciones asumidas por sus
tratadistas, es una realidad de la cual se han hecho eco organismos
internacionales de primer nivel como la Organización de las Naciones Unidas y
sus organismos dependientes vinculados al tema. (Gilli, 2011). A su turno, a la
empresa se le demanda tanto la conversión de sus tecnologías conducentes a
modelos limpios, el reemplazo de materias primas, la racionalización en el uso
de recursos no renovables, hasta la educación para el cuidado del hábitat. Cada
una podrá contribuir conforme sus posibilidades, sus realidades y sus especificidades.
Para completar
este capítulo dedicado a la implantación de la RSE, es importante considerar las
modalidades e instrumentos que las Pymes tienen a su disposición y que, por ende,
pueden utilizar para llevar a cabo sus programas y proyectos.
Se entiende
por modalidades la forma en cómo se procede, el modo de actuar e interactuar a
favor de un determinado público objetivo (Fondo Fiduciario España, Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos Aires, et al., 2009).
Al respecto, Volpentesta (2011) dice que las empresas tienen diferentes formas
de vincularse con la sociedad y que estas diversas formas de actuación
responden a lógicas específicas y se presentan con características idiosincrásicas.
Conforme el Programa
de Formación de Formadores en RSE (Fondo Fiduciario España, Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos Aires, et al.,
2009) dentro de las diferentes modalidades puede acudirse a la acción social directa,
o hacerlo con la intermediación de alguna ONG, o bien compartirla con otras
empresas, organismos gubernamentales y/u organizaciones de la sociedad civil.
También puede apelarse a la modalidad de desarrollo propio en los casos en que
exista un compromiso directo de la empresa con el progreso de determinadas
iniciativas. Finalizando, el mercadeo y la comunicación responsable ofrecen
algunos instrumentos que suelen emplearse en RSE.
A modo de
ejemplo sobre una de estas modalidades, la acción social compartida, en la
Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) se lleva a cabo desde 2008 el
proyecto “Incorporando medidas de RSE en la cadena de valor” cuyo propósito es
fomentar la implantación de medidas de RSE en las PyMES priorizando aquellas
que forman parte de las cadenas de valor de grandes empresas. Es así debido a
que son estas últimas, las grandes empresas, las que buscan extender a las
PyMES de sus respectivas cadenas de valor, las acciones de RSE. (Banco
Interamericano de Desarrollo, Asociación Mutual Israelita Argentina & Fondo
Multilateral de Inversión, et al., 2012)
Cada modalidad
cuenta con un conjunto de instrumentos a su disposición, algunos de los cuales son
los que incluimos a continuación en el Cuadro 1.
|
Modalidades |
Instrumentos |
|
Acción social directa |
Donaciones en efectivo,
donaciones de productos o servicios, premios, becas, uso de recursos, uso de
instalaciones, apoyo a individuos. |
|
Acción social con
intermediación |
Apoyo institucional,
patrocinios, padrinazgos, construcción de infraestructuras. |
|
Acción social compartida |
Asociaciones empresarias de
membrecía, alianzas temporales, alianzas formales, alianzas con el sector
público. |
|
Desarrollo propio |
Proyectos y programas
sociales, fundaciones corporativas, voluntariado corporativo. |
|
Mercadeo y comunicación responsable |
Mercadeo social, mercadeo
con causa social, acciones en la base de la pirámide, promoción y
comunicación de programas sociales realizados por la empresa, comercio justo. |
Cuadro 1 Modalidades e instrumentos. Fuente: Fondo Fiduciario España, Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo & Universidad de Buenos Aires, 2009.
Comunicación
con las partes interesadas
La relación de una organización con sus grupos de interés surge desde su
constitución. Al definirse el propósito empresarial, y en consecuencia la
misión, visión y valores que guiarán su accionar, nace la necesidad de
considerar a tales actores (Johnson-Scholes, 2001).
Los cambios
acaecidos durante las últimas décadas han exigido migrar la atención desde los shareholders hacia la de los stakeholders (Volpentesta, et al. 2011).
Como hicimos referencia en capítulos anteriores, en la actualidad los
consumidores son más exigentes, los accionistas minoritarios piden hacer valer sus
derechos al momento de la toma de decisiones empresariales, los ambientalistas
demandan mayor cuidado del hábitat, y así podríamos seguir enunciando
cuestionamientos y reclamos por parte de la sociedad civil al sector de los
negocios.
La falta de
comportamiento ético, fundamentalmente de las grandes empresas, provocó
retrocesos en los planos social y ambiental poniendo en serios riesgos a
grandes porciones de la población mundial. La sociedad reclama transparencia,
pretende conocer cuál ha de ser la contribución de cada empresa al desarrollo
sostenible. También se interesa por verificar en qué medida cada negocio está
cumpliendo con las promesas que hubiera realizado (Guía del Global Reporting
Initiative 3.0, 2006).
En esta época
de “empresa con orientación a la RSE” las partes interesadas adquieren un papel
destacado; no se puede hablar de empresa socialmente responsable si no ha
establecido vínculos con sus grupos de interés. Es imperioso que se interiorice
de cuáles son las necesidades y aspiraciones de éstos, qué es lo que desde la
sociedad esperan de ella, cuál ha de ser su rol en función a la confianza que
le han depositado al aceptarla en la comunidad.
Al respecto,
el documento emitido en conjunto por Stakeholder Research Associates,
AccountAbility & United Nations Environment Programme (2006, p.12) expresa
que:
En respuesta
al crecimiento del rol de las empresas en la sociedad, cada vez más miembros o
representantes de distintos grupos sociales afectados por el cambio exigen
estar informados, ser consultados y participar en las decisiones corporativas.
En muchos países desarrollados, estas demandas se han incorporado a la
legislación vigente, lo que obliga a las empresas a consultar a distintos
grupos de stakeholders antes de tomar
decisiones de alto impacto potencial.
La relación
empresa – grupos de interés no será solamente al momento de su creación, se
extenderá durante toda su existencia, contribuirá a mejorar los niveles de
confianza entre ambos, así como también a conducir hacia un desarrollo social
más equitativo y sostenible al facilitar la oportunidad de participar a quienes
serán sus beneficiarios directos, entre otros.
En los
Cuadernos de Trabajo editados por la Cámara Oficial de Comercio, Industria y
Navegación de Valencia (2009) se enuncian diferentes métodos de relación que
contribuyen a garantizar los canales de diálogo con los grupos de interés,
entre ellos, el uso de buzones de sugerencias, la realización de encuestas, los
tablones de anuncios, los envases de los productos, reuniones con diferentes
tipos de involucrados, la web y también la confección de memorias y/o informes
de sostenibilidad.
En particular,
los informes, balances o reportes dan cuenta de su actuación y de su
contribución al avance y progreso social.
Forman parte de la rendición de cuentas que se ve obligada a realizar en
la búsqueda de esa “licencia social” a la que se ha hecho mención en otras
partes de este trabajo. De allí la
importancia que tales documentos adquieren.
Resultados
El
relevamiento realizado sobre las pymes locales comprendió a 36 empresas a las
cuales se le formularon 32 preguntas, todas reveladoras en cuanto a
aplicabilidad y vigencia, relativas a la importancia que estas organizaciones
asignan a cuestiones afines a los temas de la agenda actual, a su inclusión
dentro de las definiciones básicas del negocio, a la identificación y diálogo
con las partes interesadas, a las modalidades e instrumentos empleados para llevar a la práctica tales
acciones y a la transparencia demandada por la sociedad.
Los resultados
surgen del análisis descriptivo de las respuestas obtenidas a la consulta
formulada.
Se obtuvo un
29% de respuestas “no sabe/no contesta”, en tanto que el 71% remanente expresó
que dentro de su negocio se asignaba algún tipo de importancia a los temas
considerados. De ese 71%, el 16% respondió “nada/poco importante”, y el 55%
restante entendió que tales afirmaciones eran tomadas como “importantes/muy
importantes” por la conducción de su organización.
Aunque en el
55% de la consulta se obtuvo respuestas favorables a la pregunta formulada,
nuestra inquietud pretendió conocer el alcance que las pymes encuestadas
asignan al término RSE, o sea, si lo consideran como una mera ayuda frente a
los padecimientos de determinados grupos de la población o si creen importante
incorporarlo al modelo de gestión de sus empresas. También nos interesó conocer
si asignan relevancia a la atención de las partes interesadas dentro de ese
modelo de empresa orientada a la RSE. Algunos
resultados obtenidos se muestran en la Tabla 1.
|
Valores |
||
|
Absoluto |
Relativo |
|
|
Considera importante/muy
importante … …donar para fines benéficos los productos/servicios que elabora? |
23 |
64% |
|
…incluir la RSE en la definición de la misión, visión y valores de su
empresa? |
19 |
53% |
|
…incluir en la estrategia del negocio objetivos que contemplen la RSE
conforme la definición que hubieran realizado de la misión, visión y valores? |
18 |
50% |
|
…utilizar indicadores que permitan verificar el avance de la gestión
socialmente responsable? |
17 |
47% |
|
…elaborar informes o reportes? |
12 |
33% |
|
…identificar a los diferentes grupos de participantes con los cuales
la empresa está vinculada como inversores, empleados, socios, proveedores,
clientes y banca? |
28 |
78% |
|
…clasificar a los diferentes grupos de participantes arriba mencionados
conforme al interés y al poder que revisten para la empresa? |
18 |
50% |
|
…conocer y clasificar a otros grupos de interés que pueden ser
afectados por la operación de la empresa o que pueden ellos afectar el
desempeño de la misma tal como grupos ecologistas, asociaciones civiles,
grupos de presión y gobiernos? |
12 |
33% |
Tabla 1: Resultados de la consulta. Fuente:
elaboración propia
Predomina la
idea de la “empresa filantrópica”, o sea aquella dispuesta a brindar una ayuda
frente a la necesidad del prójimo, tal como lo expresáramos en el marco teórico.
No obstante, los otros indicadores vinculados a una concepción más moderna y
abarcadora del término oscilan alrededor del 50% de la muestra consultada.
Dos
observaciones que contribuyen a ratificar lo manifestado en el párrafo anterior
y que dan cuenta del estado embrionario en que se encuentra este tema en las PyMES
de la ciudad, pueden ser sintetizadas de la siguiente manera:
·
Si bien
las PyMES expresan interés en conocer (78%) y hasta en clasificar (50%) a los
grupos de interés, tales grupos son aquellos que Ricart (2002) denomina
pertenecientes al nivel consustancial (inversores, empleados y socios
estratégicos) y al nivel contractual (proveedores, clientes y banca) ya que
cuando la pregunta se orienta al denominado nivel contextual (comunidades, administración
pública, formadores de opinión) la importancia que se le asigna desciende al
33%.
·
Solo un
tercio de la muestra considera importante confeccionar informes que permitan
transparentar su comportamiento socio-ambiental conducente a la consecución de
la aceptación o “licencia social”.
También resultó de interés conocer cuáles son los temas de la agenda a
los que las pymes le conceden mayor importancia y cuántas de ellas manifiestan
estar trabajando en consecuencia. En la Tabla
2 se presentan los principales resultados.
|
Principales Resultados de la importancia y aplicación
asignados a los temas de agenda |
IMPORTANCIA |
APLICACIÓN |
||
|
Absoluto |
Relativo |
Absoluto |
Relativo |
|
|
Definir pautas de conducta
que guíen la toma de decisiones |
29 |
81% |
18 |
50% |
|
Crear y mantener el empleo |
33 |
92% |
25 |
69% |
|
Ofrecer productos útiles,
saludables y confiables |
34 |
94% |
30 |
83% |
|
Contribuir al desarrollo y
mejora de la calidad de vida de la comunidad |
27 |
75% |
17 |
47% |
|
Favorecer el desarrollo
personal y profesional de los empleados |
23 |
64% |
14 |
39% |
|
Brindar oportunidades a
grupos vulnerables |
22 |
61% |
6 |
17% |
|
Desarrollar acciones que
contribuyan a la protección del medioambiente |
29 |
81% |
15 |
42% |
|
Contribuir al trabajo
conjunto entre Empresa – Estado – Sociedad Civil |
17 |
47% |
9 |
25% |
|
Colaborar en la construcción
de valores que tiendan a evitar la corrupción |
27 |
75% |
12 |
33% |
|
Llevar a cabo acciones
sociales, laborales y ambientales por encima de las que manda la ley |
16 |
44% |
11 |
31% |
|
Establecer políticas que
concilien la vida laboral y familiar del personal |
20 |
56% |
13 |
36% |
Tabla 2: Principales
resultados de la importancia y aplicación
asignados a los temas de agenda. Fuente:
elaboración propia
La lectura de
la información anterior amerita algunas breves consideraciones:
En general, los porcentajes relativos a la importancia que las empresas
consultadas asignan a estas cuestiones es alentador y esperanzador para el
avance de la RSE; sin embargo:
·
La
aplicación del concepto de corresponsabilidad (trabajo conjunto Estado – Empresa
– Sociedad Civil), tema fundamental para la consecución de cambios innovadores
y no de mera acción social (Bracho y Vargas, 2009), recibe menos del 50% de
respuestas positivas.
·
Similar
al caso anterior ocurrió con la consulta acerca de las acciones que realizan
por encima de lo que manda la ley.
·
Las
diferencias entre la importancia que se asigna a cada tema y la aplicación
específica a sus propias realidades, es excesiva, máxime en cuestiones que han
comenzado a experimentar cambios si se efectúa alguna comparación en el tiempo,
como es el caso de brindar oportunidades a grupos vulnerables.
·
En
materia de corrupción, no se observa aplicación generalizada tendiente a
construir valores que contribuyan a su minimización.
·
Las respuestas
respecto a cuestiones medioambientales denotan que menos de la mitad (42%)
desarrollan algún tipo de actividad que contribuya a la protección del medio
ambiente.
En síntesis, con
la sola excepción de las consultas efectuadas sobre la generación de empleo y
acerca de la oferta comercial, los restantes temas de agenda registran niveles
de aplicación menores a la mitad de la muestra, según surge de las
declaraciones de los empresarios.
Algunas respuestas
obtenidas sobre la importancia que asignan y la utilización que dicen hacer de
las modalidades y de algunos instrumentos de RSE son las que agregamos a
continuación en la Tabla 3.
|
Algunos Resultados de la importancia y
utilización que hacen de las modalidades e instrumentos |
IMPORTANCIA |
APLICACIÓN |
||
|
Absoluto |
Relativo |
Absoluto |
Relativo |
|
|
Llevar a cabo acciones sin
intermediación de terceros |
13 |
36% |
8 |
22% |
|
Llevar a cabo acciones con
intermediación de ONG |
9 |
25% |
1 |
3% |
|
Trabajar asociado con otras
empresas en temas de RSE |
22 |
61% |
7 |
19% |
|
Llevar a cabo acciones de RSE
en forma compartida con el sector público |
18 |
50% |
5 |
14% |
|
Llevar a cabo acciones de RSE
a través de fundaciones |
10 |
28% |
1 |
3% |
|
Favorecer la creación de
voluntariados empresariales |
7 |
19% |
2 |
6% |
|
Utilizar herramientas de
marketing para desarrollar acciones que beneficien a la sociedad |
24 |
67% |
10 |
28% |
|
Favorecer la realización de
actividades que contribuyan al desarrollo social y comunitario a través del
otorgamiento de premios y/o reconocimientos |
26 |
72% |
9 |
25% |
|
Instituir programas de becas
para favorecer la formación del personal y/o de su núcleo familiar |
20 |
56% |
13 |
36% |
|
Donar para fines benéficos
los productos o servicios que elabore |
23 |
64% |
23 |
64% |
Tabla 3: Algunos Resultados
de la importancia y utilización que hacen de las modalidades e instrumentos. Fuente: elaboración propia
Puede observarse:
·
Las
acciones filantrópicas adquieren altos valores en importancia (64%) y en
aplicación (64%). Otras modalidades e instrumentos también exhiben altos valores
en cuanto a la importancia asignada, pero registran cifras ínfimas al momento
de considerar su aplicación práctica. Además, este tipo de acción no exige la
participación y/o asociación y/o trabajo conjunto con otras empresas,
organismos del Estado u organizaciones de la comunidad. La empresa colabora con
determinadas organizaciones y/o grupos con aquellos productos/servicios que
hacen a su actividad principal y que son requeridos por aquellos. De allí que
como estrategia social es la menos transformadora, la que menor contribución al
cambio produce, siguiendo lo expresado por Kliksberg (2013) cuando hace
referencia al rol que la empresa debe cumplir en la sociedad actual.
·
Al
momento de considerar realizaciones, las que expresan cifras más elevadas son las
que se relacionan con acciones de marketing (28%) y beneficios al personal
(36%).
·
En
síntesis, los resultados que exhiben la importancia y utilización de las
diferentes modalidades e instrumentos (Tabla 3) son aún menores que los que
surgen de la importancia y aplicación que dicen hacer de los temas de agenda los
empresarios que participaron de esta investigación (Tabla 2).
Finalmente, se
consultó a estas empresas sobre la identificación, clasificación y vínculos con
sus partes interesadas; también sobre la confección de informes o reportes que
den cuenta de lo actuado. En todos los casos interesa conocer si asignan
importancia al tema y si lo aplican en su práctica cotidiana. Algunos
resultados obtenidos se muestran en la Tabla 4.
|
Algunos Resultados de la importancia asignada a la comunicación con
los grupos de interés y de las acciones emprendidas en ese sentido. |
IMPORTANCIA |
APLICACIÓN |
||
|
Absoluto |
Relativo |
Absoluto |
Relativo |
|
|
Identificar a los grupos de
participantes con los cuales la empresa está vinculada |
28 |
78% |
18 |
50% |
|
Clasificar a los grupos de
participantes conforme al interés y al poder que revisten para la empresa |
18 |
50% |
7 |
19% |
|
Conocer y clasificar a otros
grupos de interés que pueden ser afectados por la operación de la empresa o
que pueden ellos afectar el desempeño de la misma tal como grupos
ecologistas, asociaciones civiles, grupos de presión y gobiernos |
12 |
33% |
2 |
6% |
|
Comunicar a los grupos de
interés las acciones emprendidas por la empresa conforme las expectativas que
esos grupos les hubieran planteado |
12 |
33% |
3 |
8% |
|
Informar a los grupos de
interés los resultados conseguidos conforme a las expectativas que esos
grupos les hubieran planteado |
12 |
33% |
3 |
8% |
|
Elaborar informes o reportes
socio-ambientales siguiendo modelos reconocidos y aceptados por instituciones
nacionales y/o internacionales |
12 |
33% |
2 |
6% |
Tabla 4: Algunos
Resultados de la importancia asignada a la comunicación con los grupos de
interés y de las acciones emprendidas en ese sentido. Fuente: elaboración propia
Puede
observarse:
·
Que con
la sola excepción de conocer a las partes interesadas en la cual el 78% de los
encuestados asignó importancia, las restantes preguntas no lograron superar el
50% de preferencias.
·
La
importancia que el empresariado consultado le asigna al tratamiento de los stakeholders es baja; sin embargo, mucho
más lo es la aplicación que de ello hacen en la cotidianeidad de sus negocios.
Solo 3 establecimientos, de un total de 36 manifiestan tener algún tipo de
contacto con las partes interesadas. De estos, 2 (el 6% de la muestra) elaboran
algún tipo de informe social.
Por último,
las respuestas brindadas por los participantes de la muestra sobre la
importancia asignada a la comunicación con los grupos de interés y de las
acciones emprendidas en ese sentido son menores aún que las correspondientes a
la importancia y aplicación de los temas de agenda (Tabla 2) y a la importancia
y aplicación de las modalidades e instrumentos utilizados para llevar a la
práctica la RSE (Tabla 3).
Conclusiones
Se parte de la
consideración que la RSE es de índole voluntaria, por ende, todas las
iniciativas que la empresa materialice por encima de lo que establece el marco
legal de cada país contribuirá a mejorar la calidad de vida de sus poblaciones.
Los valores
incorporados en cada capítulo, y sobre los que se han realizado breves
comentarios, dan cuenta de la realidad, conforme las preguntas efectuadas y considerando
que se aceptan como verdaderas las respuestas vertidas por los encuestados, no
habiéndose auditado tales prácticas.
Los resultados
obtenidos a cada una de las preguntas formuladas revelan la importancia que le
asignan a esas cuestiones. En general las respuestas afirmativas a cada
consulta superan la mitad de la muestra.
Sin perjuicio
de lo expresado en el párrafo anterior se puede observar la presencia de temas
a los cuales la doctrina considera relevantes en la actualidad y que en este
estudio han recibido menos de la mitad de respuestas afirmativas. Entre ellos
pueden mencionarse la utilización de indicadores para el control de gestión, la elaboración de informes o reportes por
parte de la empresa, la necesidad de informar a los grupos de interés, el
conocimiento y clasificación de los grupos de interés contextuales, el
ejercicio de la corresponsabilidad, la realización de acciones
socio-ambientales por encima de lo que establece el marco legal así como la
utilización de diferentes modalidades e instrumentos para llevar a cabo las acciones
de RSE.
Cada uno de
estos temas tiene su propia justificación dentro del marco teórico de la RSE,
razón por la cual fueron incluidos en el cuestionario.
La utilización
de indicadores permite pensar en un modelo de gestión que articule las acciones
socialmente responsables con la estrategia empresarial, más que en actos
aislados realizados por la empresa.
La elaboración
de reportes, la necesidad de informar a los stakeholders
y la consideración de los grupos de interés contextuales obedecen a la
evolución misma del concepto y, en consecuencia, a lo que la sociedad demanda
en materia de transparencia.
El ejercicio
de la corresponsabilidad es también una posibilidad propia de este tiempo en el
cual la actuación responsable y articulada entre el Estado, las Organizaciones
de la Sociedad Civil y las Empresas aportará mejores resultados a la solución
de problemas sociales que el trabajo independiente y carente de coordinación
entre tales actores.
Las acciones
socio-ambientales por encima de lo que establece el marco legal son las que
constituyen verdaderamente responsabilidad social. Las realizadas dentro del
marco legal son, simplemente, cumplimiento del marco normativo vigente.
Por último, la
utilización de diferentes modalidades e instrumentos para llevar a cabo tales
acciones son un indicador de la aplicabilidad de la RSE por parte del
empresariado consultado.
Es
precisamente esta parte del trabajo la que exhibe los niveles de respuesta más
bajos, tanto en lo que hace a acciones emprendidas y modalidades e instrumentos
empleados, como en cuanto a la consideración, comunicación y suministro de
información con los grupos de interés.
Se ha indagado
en la importancia que las empresas consultadas dicen asignar a este tema, la
aplicación que de ello hacen en la realidad de sus negocios y de la
comunicación que manifiestan tener con las partes interesadas, pudiendo
observarse que la cantidad de respuestas afirmativas disminuye a medida que
avanzamos de la importancia a la aplicación y de ésta a la comunicación, tal
como se indica en los comentarios formulados en la Tabla 4.
Los resultados
anteriores permiten reflexionar acerca del estado de evolución en que se
encuentra una gran parte de las empresas consultadas, esto es, un estadio de
desarrollo anterior a –o en tránsito hacia- la “empresa con orientación a la
RSE” a la cual se hizo referencia en el desarrollo de este documento. Además,
confirma lo expresado por Fleitas (2014) acerca del avance que ha adquirido en
la última década este concepto, aunque aún no goza de la relevancia suficiente
para integrar la agenda de toma de decisiones empresariales.
Sin perjuicio
de las limitaciones respecto a la imposibilidad de generalizar las conclusiones
obtenidas dado que se trata de un trabajo exploratorio de características
descriptivas, es posible pensar en avanzar en materia de difusión, comunicación
y formación acorde los resultados obtenidos en la muestra de PyMES consultadas,
con el objeto de propender a mejorar su competitividad y simultáneamente la
sustentabilidad de tales negocios. Este estudio sienta las bases para futuras
investigaciones.
Asimismo, y
con idéntico propósito, es de destacar el compromiso que le corresponde a las
entidades empresariales intermedias y a las instituciones educativas superiores
en la búsqueda de una sociedad mejor y respetuosa con las generaciones futuras.
Las primeras, considerando que actúan como núcleo integrador del sector
empresario. Por su parte, las Universidades y otras instituciones de educación
superior dado que serán quienes transfieran a las pymes estos nuevos
conocimientos sobre RSE necesarios para desempeñarse en su quehacer
empresarial.
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[1] Este documento ha sido elaborado
en el marco del PGI 24/0C34 “Gestión de la RSE para el desarrollo sustentable.
Modelo aplicable a las pequeñas y medianas empresas “